Wednesday, 21 September 2011

Y me quedé con las ganas ...

¿Se acuerdan que estaba esperando el fin del Ramadan, alias el Eid, o más precisamente Eid al-Fitr, para ver Aqaba vestida de fiesta? Bueno, todavía estoy esperando.... Y no porque el Ramadan siga, porque en realidad terminó sorpresivamente el 30 de agosto cuando todos esperaban que terminase el 31. De repente, el 29 a la nochecita todo el mundo andaba diciendo que al día siguiente no se ayunaba... 
La verdad, me entristeció un poco, porque como ya les dije, disfrutaba esto del silencio y las calles tranquilas sin gente hablando a los gritos y dejando suciedad por todos lados pero bueno...
La cuestión es que tenía expectativas por ver cómo celebraban el fin del Ramadan y me encontré con ...  nada.
Ni desfile, ni fiestas, ni celebración, ni joda en la calle, ni música, ni baile en Aqaba. La gente va a visitar a sus familiares y a ponerse al día con la comida parece... 
Eso sí, nadie trabaja por unos cuantos días (bueno nosotros sí). Todos se van a algún lado tipo de mini vacaciones, entonces a Aqaba se viene mucha gente de Amman a hacerse el finde largo y trabajamos mucho porque la gente se mandó a venir no tanto a bucear como a hacer jet ski y andar en banana-boat y otras cosas así..
Increíble cómo la gente gasta dinero en cantidades increíbles acá en esas pelotudeces. No podía creer cuando vi un recibo por un grupete de 10 pibes que en un saque se gastaron en efectivo 700 euros para salir en 5 jetskis por 15 minutos. Se gastaron un sueldo de acá en 15 minutos ... 
Otros se divirtieron en la playa, tomando sol o jugando voley. Va fotito. Ya sé parece raro pero no... Es la vestimenta para jugar voley también. No es cómodo pero es lo que hay...

En fin. La cuestión que de festejo ni hablar. Se vio solamente en que los negocios estaban cerrados por varios días, algunas empresas daban promociones tipo 2x1 como la empresa ZAIN de celulares e internet dio, por ejemplo recargas de tarjeta promoción por esos días y cosas así. Pero de hacer algo divertido, olvidáte.
Me enteré también que el 6 de noviembre (el décimo día del último mes del año islámico que este año cae el 6 de noviembre....), se va a celebrar un segundo Eid que se llama Eid al-Adha donde se conmemora la voluntad de Abraham (o sea Ibrahim en árabe) de amasijar a su hijo Ismael (alias Ismail) como un acto de obediencia a Dios, pero Dios vio que Ibrahim se lo había tomado re en serio y dijo bueno.. bueno, tampoco la boludez e intervino y dijo, ok, ya vi que estás a full con la fe y a mí me re va si en lugar de matar al pibe, matás a un carnero.


Entonces se celebra matando a los pobres animalitos (que nada tienen que ver con las huevadas que la gente se melonea en nombre de los libros sagrados) y la carne se divide en tres partes. La familia conserva una tercera parte de la cuota, mientras que otro tercio se da a los familiares, amigos y vecinos, y la otra tercera parte se da a los pobres y necesitados. O sea todo el mundo (árabe) se pone al mango con el colesterol acuchillando a las pobres ovejas y atragantándose con los bichos propios y los regalados.


Según me contaron por acá, no es muy agradable el espectáculo porque mucha gente mata las ovejas así en la calle y deja los restos tirados por todos lados. Un asco.... Pero ya lo presenciaré en ese momento, habiéndome tomado el correspondiente Reliverán para evitar la náusea....


Los veo dentro de un ratito... hablando de sacrificios, me tengo que ir a hacer mi hora de descanso en la playita... besos a todos.





Eid al-Fitr,
Eid al-Fitr,

Monday, 19 September 2011

Un feliz rincón de Buenos Aires en Jordan


Si bien tengo unas cuantas entradas preparadas para el blog, hoy necesito poner ésta que estoy escribiendo a pocas horas de haber regresado del Festival de Tango de Jordan. El segundo que se hace aquí, organizado por el estudio de tango llamado The Tango Studio creado y dirigido por una pareja de jordanos, Mohammad y Dareen, que recibe un grupo numeroso de adictos a nuestra música rioplatense que va creciendo día a día en la capital del país.

El año pasado, el festival se repartió en milongas y clases y paseos en Amman, Jerrash, Petra y Wadi Rum. Muchísima gente vino de muchos países de Europa. Este año vino menos gente debido a la situación política de los países que nos rodean. Ya saben, la gente se asusta bastante pensando que les va a tocar algo por estar en un país vecino... Lo de siempre.
Si tengo que resumirles la experiencia de este festival, es super fácil: fueron los cuatro días más felices que he pasado en Jordania desde que he llegado. Una gente extraordinaria, que ama el tango y disfruta aprender y bailar. Muchos de ellos, excelentes bailarines, otros entusiastas estudiantes y todos apasionados por nuestra danza. Cada uno cuando me preguntaba de dónde era y yo le contestaba que era de Argentina, me decía: - Ah, entonces sos una gran bailarina de tango!. Y yo le contestaba: No! Soy una amante del tango, que no es lo mismo.... Porque es la verdad. No tengo mucha continuidad con mi práctica de tango (algo que tengo que cambiar empezando por mudarme a algún lugar donde la gente baile....y pasarme un par de meses enteros en Buenos Aires tomando clases y practicando diariamente ) y eso hace que cometa errores y además no progrese demasiado en mi nivel, pero igual disfruto mucho bailando y aprendo en cada clase y cada oportunidad que tengo.
Sumado a los estudiantes de este estudio donde se mezclan jordanos, con ingleses, canadienses, ucranianos y otros, había personas de otros países que vinieron para el festival específicamente. Entre ellas una española divina que trabaja en la embajada de España en Etiopía y su hija que vive en España. Marisa y María. Y por supuesto los profesores invitados que eran los que daban los talleres especiales del festival: Leo Calvelli y Eugenia Usandivaras, una pareja de argentinos que viven en Italia.
Acá con Mohammad y Dareen que me hicieron sentir tan como en casa durante todo el festival y con muchas ganas de volver a Amman a participar de sus clases y milongas.





Todo estuvo armado de una manera divertida y cálida. Los dos primeros días con clases a la tardecita en el estudio y a la noche milongas en dos hoteles muy lindos de Amman. Al comienzo de las primeras clases de cada día, me pidieron que ayudase a traducir porque los profes argentinos hablan muy bien francés pero con el inglés andaban menos seguros así que di una mano en eso hasta que la traductora más oficial llegaba (una colombiana adorable) y Leo, después de la primer clase, ya me dijo que había disfrutado mucho las traducciones que yo hacía porque le daba la libertad de expresarse en una forma re porteña y sabía que yo podía interpretarlo y pasarlo al inglés tal cual. Esas cosas que uno entiende al toque pero que es difícil explicar a otro que habla español pero es otro español.

Ya a los 15 minutos de encontrarnos con Leo y Eugenia era como haber estado tomando clases con ellos desde siempre. Se estableció ese vínculo de onda que se da entre gente que vive afuera pero conserva el humor familiar tan nuestro.

Ellos ya habían estado para el Festival del año anterior y son muy queridos por la gente del estudio.

Luego el viernes a la mañana, parte del grupo se quedó en Amman y el resto fuimos a continuar la segunda parte del Festival en Wadi Rum. Un desierto a 35 kilómetros al norte de Aqaba. Hermoso lugar en el que yo ya estuve hace unos meses cuando Moni vino y en el que uno puede quedarse a acampar. Detalle importante sobre este campamento donde estuvimos que se llama Jabal Rum Camp. Acá pueden ver nuestras carpas que van desde las más simples con dos camitas con sábanas, frazadas, toallas, etc. hasta las super cool con cama matrimonial y baño adentro. Los baños en este campamento (para los que nos tocaron carpas no "en suite", están muy buenos con montones de duchas y toilettes, todo muy limpio con agua caliente. Todo bien. No todos los campamentos son así. Los hay más simples, donde las instalaciones son más modestas y además no se puede hacer ruido, escuchar música, etc.

La tercera y cuarta milonga se realizarían allí pero ya no más clases.
Llegamos cuando ya era de noche, comimos una cena muy buena y nos asignaron las carpas. Después nos fuimos a tomar duchas y prepararnos para bailar. Un detalle: Había un grupo de franceses que estaban bailando (bue, bailando... intentando bailar música árabe que es parte del entretenimiento del campamento...).
Cuando se terminó, se sentaron todos alrededor y nosotros que no éramos ya más de 6 o 7 parejas de baile, salimos a bailar tango y los franceses nos miraban así con esa falta de expresión tipo cara de vaca que ve pasar el tren... (o podríamos decir cara de perro que se lo están culeando...) lo cual era un poco incómodo porque nos sentíamos como ratas de laboratorio.
Así que Leo paró todo y ofreció una clase de tango a los franceses. Primero ninguno se animó así que nos pusimos a invitarlos con cierta presión a que salieran a la pista a intentarlo al menos, utilizando desde métodos sutiles de convencimiento (¨miren que buena oportunidad de probar los primeros pasos de tango con profesores venidos de Argentina....¨), hasta la pública humillación, como en mi caso, de arrodillarme frente a un francés y suplicarle delante de su esposa que me concediera el honor de hacer sus primeros pasos en el tango conmigo.... Obvio que lo hizo je je
Y bailamos unas horas. Muy loco bailar en un lugar donde alrededor hay beduinos y camellos, en el medio del desierto con el cielo más estrellado que vi en mi vida . Teniendo que cambiar los tacos por zapatillas porque hay arena sobre la pista por todos lados. Pero muy lindo. El sábado fuimos a la mañana a hacer un recorrido en jeep por la reserva que yo ya conocía pero estuvo bueno hacerlo con todo el grupo. Era arena roja. Divertirse como en el colegio en viaje de egresados. Reirse de boludeces. De todos, de uno, de lo que ves. Todo muy relajado.
Acá los profes argentinos Eugenia Usandivaras y Leo Calvelli (dos divinos y con los cuales me sentí como si los conociera de toda la vida...), bailando sobre la arena para la hinchada ...

Volvimos, almorzamos, todos muertos de calor y sueño porque la noche anterior nos quedamos hasta re tarde con Leo y Eugenia que juntamente con las españolas me han hecho reir hasta las lágrimas y el dolor de estómago. Creo que nunca me he reído así estando en Jordania. Nos hemos pasado horas charlando, contando chistes mientras nos tomábamos unos tragos aguados y fumando narguille después de las milongas, de esa manera que uno solamente puede hacer cuando comparte el idioma, el humor y esos códigos locales porteños mezclados con los madrileños. Fue genial. 




Esta mañana fui yo la primera que se fue. En el campamento había un grupo de franceses que venían en bus a Aqaba y se ofrecieron a traerme porque el resto del grupo se volvía a Amman. Fue difícil dejar a mis compañeros de milonga y de risas. Pero lo hice con mucha alegría y agradecimiento. Realmente disfruté tanto estos días, que ahora sé que quiero y necesito vivir mejor y más feliz estos meses que me quedan acá. No puedo aceptar menos.

Me di cuenta que vine acá para disfrutar el buceo y ni siquiera estoy buceando lo suficiente porque estoy mucho más tiempo fuera del agua que dentro de ella, simplemente porque estoy haciendo muy bien el trabajo de organización y papeleo del dive centre, entonces quieren que siga haciéndolo...

Casi no estoy enseñando a bucear. Y no es lo que me hace feliz. Entonces como dicen acá Khalas! Suficiente. A bucear más y si no, me voy antes de lo previsto. Más buceo y a buscar más oportunidades de viajar más a Amman u otros lados donde pueda bailar tango, desde ahora hasta el momento que me vaya a París en mi camino a Buenos Aires. Yo creo que si uno toma una decisión de cambiar su vida, de dejar atrás su hogar, sus afectos, una parte tan fuerte de su corazón para ir detrás de algo que desea y que es visceral como es para mí el buceo y la vida al aire libre... y no lo hace, de qué vale el cambio? Así que … bueno, nada. A bucear, a bailar tango, a viajar más por acá hasta el momento de despertar en el medio de la noche sabiendo cuál es el próximo destino. La vida es para mí un día por vez. Pero de ese día tenemos que hacer lo mejor. Aquello que nos llene el corazón.

Cuando buceo siente el corazón pleno. Cuando bailo siento el corazón pleno. También cuando me río a carcajadas. Cuando estoy con la gente que amo. Cuando viajo. Cuando me tiro entre mis almohadones en mi casa de Buenos Aires y respiro ese olor a ¨mi lugar¨. Cuando escribo. Cuando enseño y/o aprendo, especialmente idiomas.

Releo lo que escribí y me siento bendecida. Mi corazón está pleno en muchos casos. Tengo que aprovechar todas esas oportunidades.

Aquí, en Al Aqaba, el lugar que elegí este año para vivir, astutamente o en una elección hecha como el culo en la desesperación de encontrar pronto un trabajo y olvidarme de un amor destructivo, como sea. De todas esas cosas puedo bucear, escribir, bailar sola, viajar un poco, ponerme las pilas para aprender más árabe. Ok. A hacer eso entonces. Lo más posible. Lo mejor posible.

Que de siete cosas, son dos bien y tres más o menos. Y las otras tres (reirme a carcajadas, disfrutar mi propio hogar y estar con quienes amo) ya vendrán cuando esté en otros lugares pronto, pronto. En Beirut en octubre, en Francia cuando tal vez vea a Marcela y Liliana de pasadita, o en Madrid visitando a Pato o a Alejandra o a Alejandro, en la isla, o Miami y :) en Argentina el mayor tiempo posible hasta mi próximo trabajo.
Bueno, obvio, ustedes pueden acortar este tiempo de espera rompiendo el chanchito y viniendo a visitarme.... Siempre hay lugar para uno, y dos si nos apretamos un poco. Ya saben.Par de fotitos del Festival y demás, y después les mando el link de Facebook cuando tenga las demás.