Wednesday, 8 August 2012

Y se termina acá .... creo :)



A ver... dejáme pensar: vacaciones or trabajar?
Sí, lo sé. Uno no sabe si es una pregunta sarcástica o simplemente pelotuda. Bueno, tal vez las dos.
Sin embargo, créanlo o no, hay muchísima gente que dice: - Noooo. Yo no sabría qué hacer sin trabajar (suponiendo que uno tiene algo de plata para mantenerse, obviooooo!). Me aburriría!
Por favor, a dejarse de joder. La vida está llena de cosas para hacer, para disfrutar, para aprender, lugares para recorrer, cosas por conocer. Nunca me aburrí en toda mi vida, no veo por qué empezaría ahora...
Así que una vez que renuncié a Sinai Divers, me dediqué a disfrutar el vivir en Al Aqabah, pasear por Amman y otros lugares y disfrutar Jordania con la visión de los que van a hacer turismo. Sin esta cosa de: Me tengo que acostar temprano porque mañana trabajo. O tengo un par de horitas para caminar un poco porque estoy en el laburo todo el día. Etc. Etc.
No recuerdo exactamente la fecha (debería chequear mi diario) pero alrededor del 5 o 6 de diciembre del 2011 fue mi último día de trabajo en el centro de buceo y empezaron mis ¨vacaciones locales¨que me mostraron un lado distinto, por ejemplo, de Al Aqabah. Supongo que la ciudad no cambió, ni su gente, ni sus costumbres, pero yo con todo el día para mí, empecé a caminar en horarios en que estaba en el trabajo y descubrir rincones, colores, olores e imágenes totalmente distintas.
Mis salidas a hacer mi caminata diaria de una hora, con un buzo que me tapaba el cabello y me permitía parece un tipito más, eran un disfrute de explorar barrios nuevos mientras iba con mi iPod y mi música a full, disfrutando ese aire fresco de la tardecita y cómo las luces de la ciudad empezaban a aparecer. 

Tuve tiempo de sentarme en una placita a 4 cuadras de casa que nunca había visto.  Y de sentarme cerca de una de las miles mezquitas que había por ahí, a escuchar el llamado de la plegaria y ver el movimiento alrededor.
Mi adorable profe de árabe, me enseñó a cocinar falafel y nos pasamos un día juntas charlando de todo y preparando los ingredientes, cocinando y finalmente comiendo.


Arreglamos con mi amiga Mizette para vernos en Amman, donde ella vivía y estaba preparando su mudanza a Dubai, e ir juntas al Mar Muerto. Así que un día me tomé el bus a Amman, fui a su casa y de allí partimos a dar una vuelta lindísima conociendo la costa del Mar Muerto y explorando un poco el área. Fue muy interesante y, después de mis viajes locales turísticos de los primeros meses del año, no había hecho algo así dentro de Jordania.



Apenas volví a me fui un par de días a Israel pero eso ya se los conté en otra entrada. Y volví a casa a preparar mi equipaje y mudanza que llevó un tiempo y esfuerzo que se imaginarán. Mi equipaje llego a  varias maletas, así que por las restricciones actuales de las aerolíneas, más el garrón que es viajar con muchas cosas, mandé un par por DHL. Les tuve que mostrar en el mapa y deletrar Turks and Caicos (donde estaba enviando las cosas) porque no tenían ni idea dónde estaba y me dijeron que era la primera vez desde que están en Aqaba que alguien envía algo a ese lugar :)
Así que 14 y 15 de diciembre yo empacando y preparándome para el viernes 16, que mi amiga Abeer me llevaba en auto a Amman así esa noche podía ir a la milonga de fin de año del estudio de tango donde hice las clases allá por septiembre.
Abeer también es alumna del mismo estudio y estaba feliz de poder hacer el viaje en auto a Amman conmigo, para poder charlarnos TODO!
Y así fue. Viernes 16 nos fuimos a la milonga que estuvo muy linda y fue una forma muy argentina de despedirme de Jordania.

Fue una carrera contra el tiempo también, ya que el 17 al mediodía me tomé el bus de regreso a Aqaba y el domingo a la noche partía nuevamente con vuelo a Amman y de ahi vuelo a París.
Pero todo valió la pena. Tuve tiempo de estar en mi casa y dejar todo ordenado y limpio para quien fuera a vivir luego allí, me fui a comer falafel a mi sitio favorito, a tomar mi té chai a mi café Gloria Jeans y esperar con ya todo listo a mi taxista local, Sammy.
Disfrutó mucho cada día desde el 5 de diciembre hasta el 18 a la tardecita que me tomé el vuelo a Amman, donde pasé la noche en el aeropuerto.
Una vez que pasé la instancia difícil de hacerles entender a los empleados de Royal Jordanian que quería chequear mi equipaje esa noche para París (sino, me quedaba sentada entre mis maletas porque no hay lugar donde uno pueda dejarlas), todo bien.
Mi amigo Zaidan (mi primer alumno de buceo), me fue a buscar como a las 11 de la noche y fuimos a tomar café (restaurantes cerrados en todos lados) y me llevó al aeropuerto como a la 1 de la mañana lo que me hizo la estadía más corta. 
Me dormí todo en los bancos del área de pre embarque y a la mañana desayuné y me tomé mi vuelo a París. 

Fue una sensación extraña. Tenía muchas ganas de irme a París y volver a re encontrarme con ¨mi mundo occidental¨y, sin embargo, una parte de mí, aquélla que se emociona al escuchar el llamado a la plegaria, que aprendió a familiarizarse con esta tierra tan difícil de incorporar a mi vida, sintió aquel agujerito en la panza de todos los adioses.
Fue un año difícil, de mucha soledad y frustración en algunos aspectos, pero también un año de mucho crecimiento para mí.
Aprendí muchísimo de mí misma. Aprendí que puedo hacer mi hogar en cualquier lado pero que ahora voy a elegir aquellos lugares donde pueda expresarme libremente. Donde pueda abrazar y besar en público, donde me sienta "una persona más" . donde encuentre cosas para hacer que me alegren, donde pueda bailar, donde pueda bucear, donde estén mis amigos o pueda contactarlos on line cuando quiera. Donde pueda encontrar amigos nuevos que se transformen en mi familia local. 

Aprendí que tal vez mejor trabajar en algo que me guste sin ser el buceo y que me permita tener mucho tiempo libre y bucear como actividad elegida. 
Comprobé una vez más que el amor de mi familia y amigos es lo más grande que tengo en la vida. Y que extrañarlos a veces duele más de lo que uno quisiera. Y que internet acorta un montón las distancias y es fantástico ver y hablar en Skype, pero nada puede reemplazar lo que uno siente en el abrazo. En el reir juntos hasta tener dolor de panza y que se te salten las lágrimas y en el llorar juntos hasta que uno dice: bueno basta, che. Vamos a pedir una pizza y listo :)

Aunque ellas no sepan castellano (o algo, pero seguro que no saben "porteño") igual quiero escribir acá mis gracias enormes a mis amigas jordanas. Mizette que compartió conmigo charlas de café (bue, de martinis y café...) como si nos conociésemos desde siempre tanto en Aqaba como en Amman, y me albergó en su casa de Amman, donde su cuarto de huéspedes pasó a ser "el cuarto de Estela". Que pasó conmigo la maañana de mi cumple en la playa y me llevó a tomar unos tragos a la noche, justo un par de días antes de salir para mi viaje de mitad de año a Argentina, mientras imaginábamos/planeábamos viajes a lugares desconocidos en un futuro distante pero lleno de posibilidades.


A Jackie, mi profe de árabe, que me recibió en su familia desde el principio y me permitió compartir charlas, comidas e historias Que me preparó una torta de chocolate para mi cumple y junto a sus hijos Ohan y Lily me cantaron el Feliz Cumple y yo tratando de apartar el nudo en la garganta y reemplazarlo por una sucesión de "gracias" en todos los idiomas que la emoción me hacía confundir.


Y a Abeer que apareció en mi vida en septiembre, para el Jordan Tango Festival y nos re encontramos en diciembre como les conté antes, que me dio su casa para esa noche y todas las que quiera pasar nuevamente en Amman prometiéndome volver a Argentina, donde vivió unas semanas hermosas llenas de tango y amigos, y quedarse en casa.


Me fui de Jordania con los recuerdos de los mejores momentos, pues esa es mi filosofía. Uno aprende de los buenos y los no tan buenos, pero prefiero focalizar mi memoria en las imágenes y sensaciones que acompañan a los mejores. 
Mis amigas son parte de ellos. También el tango en Jordan que me hizo reconectar con lo que me hace bien. Y los momentos buceando en ese Mar Rojo con una visibilidad increíble. Los mini viajes a Petra y Wadi Rum. La visita de Moni. La experiencia de couch surfing. Conocer y disfrutar Israel. 
Fue una experiencia fuerte, interesante y rica. Y parte de ella, tuve la posibilidad de compartirla con ustedes.
Dejo acá el blog, pero ya nos encontraremos en otro donde les cuente sobre mi vida después del Medio Oriente. Y prometo que, si vuelvo por aquellas tierras, enriqueceré éste con nuevas cosas, inshallah.

Besos y abrazos, mis queridos.
Shukran u ma'a salama.


Friday, 20 July 2012

Segundas partes ...bastante mejores



Acá va algo que les debía. Mi segundo trabajo en Al Aqabah con Sinai Divers. Ya les dije cómo apareció la oportunidad y que me alquilé un depto. Bueno, al principio todo lo referente a este nuevo empleo como instructura de buceo parecía muy bien. El sueldo fijo el doble del anterior y comisiones en los cursos que aparecieran. Me iban a tramitar el permiso de trabajo y en cuanto se aprobase, el centro de buceo empezaría a pagar mi alquiler, ya que yo tenía que alquilar porque el depto donde vivían los otros instructores no tenía lugar para una persona más. Para mí era mejor porque quería vivir sola pero además después me enteré que el lugar donde vivían los otros era un desastre y estaba lejos del centro, así que mejor.
Me pasarían a buscar a una cuadra de casa con el mini bus de la empresa todos los días y me traían de regreso.Además tenía una hora para almorzar en el comedor de empleados del Mövenpick y que pagaba por el almuerzo algo así como un dinar y medio que es como un euro y medio.
Obviamente el lugar de trabajo era lejos mejor que la cueva del gordo Talal (lo cual no es muy difícil...), pues era un hotel super lindo y sobre la playa. 


Además el reef frente a la playa (Kiwi Reef) donde se hacían la mayoría de los buceos sin bote, es un lugar espectacular con una vida marina impresionante.

Pero bueno, todas las condiciones de trabajo me las dijeron antes que me fuera para Argentina, cuando hicimos los arreglos con el dueño, e inclusive fui un día a ver cómo trabajaban y salí en el barco a bucear con otros instructores y dive masters y fue buenísimo. 
Estaba un colombiano y un francés (al que yo reemplazaría). Fue un día piola y me dio ganas de trabajar con ellos. El centro de buceo parecía super serio e internacional y dentro de un hotel como ése que estaba bárbaro. 
Pero cuando volví a Jordan y a empezar a trabajar, algunas cosas habían cambiado.
Primero, la asistente de la oficina de buceo había renunciado, se había ido a Estados Unidos y no pensaba volver ni a palos y el gerente necesitaba que lo ayudaran con los temas administrativos,planillas Excel, etc. 
Me preguntaron si yo podía hacer parte del tiempo buceo y el resto ayudar con eso y dije que sí. Tenían unas cosas immundas como archivos en la PC que no se entendía nada y re hice todo para hacerlo más eficente, y sobre todo para que reflejara la realidad del dinero que entraba por el buceo, jet ski y un montón de boludeces más.
La verdad estuvo bueno ver cómo manejan el negocio del buceo. Lo bien y lo mal que se hacen las cosas. Pero hasta ahí y nada más. De gerente ya trabajé mucho tiempo y hacerlo otra vez tiene que ser trabajando pocas horas y en un ambiente relajado o sobre todo riéndome mucho ...
Y yo había tomado este trabajo para bucear, ok?

Pero sigo. Pasó algo que es como un karma que yo tengo con los trabajos. Desde que tenía 16 años, cuando empecé a trabajar, hasta ahora debo haber tenido 2 jefes que fueron buenos jefes y de los cuáles realmente aprendí mucho. El resto, o unos inútiles, o medio psicópatas (o enteros), o vagos, o sin idea de nada, o inseguros y gritones o alguna combinación de todas las anteriores. Les iba con un problema y me volvía con dos.
Este empleo no fue la excepción. El gerente hacía como un año y medio que estaba en Jordania y odiaba el Medio Oriente entero. No se bancaba ni hablar con los árabes y cada dos frases lanzaba alguna contra los locales.
Me pregunto por qué no se fue antes, si tanto le jodía estar entre ellos. Pero no. Se iba a quedar hasta diciembre del 2011 en que se iba para Thailandia a laburar en lo que le gustaba más que es la fotografía y mientras, en Al Aqabah, cobraba un buen sueldo, casa y auto gratarola, tratando de rascarse las bolas lo más posible.
Cuando yo llegué y empecé a trabajar parte del tiempo en la oficina de buceo, se dio cuenta que era su gran oportunidad. A los veinte días se fue por tres semanas a su país (Bélgica) a una boda a sacar fotos y a unos conciertos de rock. Yo me quedé haciendo mi laburo y el de él, buceando una vez por semana y sin poder tomarme ni la hora de almuerzo. Cuando volvió, vio que todo marchaba bien y nunca más laburó... Yo hacía todo el papeleo, más atender el mostrador cuando la gente venía a alquilar cosas o salir a bucear. Di algunos cursos (no muchos) y salí con algunos grupos a bucear pero digamos que era 25% buceo y 75% hacer de gerente, mientras el gerente formal se dedicaba al photoshop, Facebook y a criticar árabes.
Yo no me tomaba mi día libre a la semana para poder viajar, como ya les conté. Y esos días de viaje eran como una mini vacación. Cuando volvía tenía todo el trabajo acumulado de esos días, que nadie hacía.
Como yo tengo paciencia, dejé pasar un mes o dos pero un día me desperté dándome cuenta que para hacer ese trabajo de gerente, mejor me volvia a Buenos Aires que tenía mucha más onda que ese pueblito y estando con la gente que quiero o lo hacía en algún hotel, inclusive del mismo pueblo amargo, pero por más guita. 
Pero se vinieron varias cosas juntas que hicieron que me quede. Una fue que vino Sebastián, un argentino que era instructor en Egipto y decidió mudarse a Jordania a ver qué onda. Estuvo solamente un par de meses porque se cansó también de toda la boludez. Pero esos dos meses nos divertimos mucho y sobre todo, compartir otra vez los códigos argentinos de humor hasta para sobrellevar los días más pesados fue muy refrescante. También vino Katia, una rusa bastante tímida amiga de Sebastián, que después de unos días se soltó un poco y pudimos disfrutar algunas salidas juntas y con Sebastián y su novia.

Mi jefe seguía sin hacer nada igual, y esperando que yo renunciara después que él. Si me iba antes, él iba a tener que laburar un poco cuando llegara la pareja que iban a tomar su puesto y el mío a principios de diciembre.
Finalmente en octubre un día que se rayó porque me tomé mi hora de almuerzo y el tuvo que ir una vez al mostrador a atender a un par de personas... se me saltó la térmica, sin hacer mucho ruido pero con impacto. Le dije que estaba pensando en realidad en irme antes de diciembre: nunca había tenido el permiso de trabajo, me seguía pagando mi propio alquiler, la guita del sueldo no era mucha y trabajaba en algo que me aburría bastante y de lo cual no tenía nada para aprender pues ya había arreglado todos los líos. Que había pensado en renunciar pronto y tal vez buscar un trabajo en algo de turismo hasta el momento de irme de Jordania (unos dos meses).... y el pibe entró en pánico y dejó de tirar de la cuerda.
A partir de ahí, me tomé mi hora de almuerzo todos los días para ir a la playa, me fui a bucear al menos día por medio y me tomé un par de dias extra para compensar todas las horas trabajadas de más. Volvía de bucear con una paz que me hacía querer ir a bucear más y más. 

Mi vida laboral cambió y en consecuencia también mi estado de ánimo. Más ligera de espíritu y empezando ya a saborear nuevamente el saber que este trabajo ya estaba en los últimos cien metros.
Avisé a mediados de noviembre que el 5 de diciembre era mi último día (en lugar de quedarme hasta Navidad). Ayudé a pasar el conocimiento al gerente nuevo Sasha y a su mujer Ade, una nicaragüense divina, y dediqué mis últimas semanas en Jordan a vivirlas como turista.... pero eso va en la próxima (y última) entrada de este blog.

Monday, 2 July 2012

Volver a un hogar en el desierto


Hace un año atrás estaba empezando mi segunda etapa de vida en Jordania. Más específicamente en Al Aqaba otra vez.

Los que leyeron la entrada anterior del blog, seguramente pensaron que no volvería más a Jordania, ya que vivir en Aqaba no es lo más divertido del mundo y la primer experiencia laboral no fue muy alentadora. Resumiendo: no aprendí nada nuevo excepto que si uno no está feliz haciendo un trabajo que eligió voluntariamente, se tiene que ir a otro trabajo antes de empezar a sufrirlo.
Sin embargo, me fui de Jordania sabiendo que volvería como a mediados/fines de junio por varias razones.
La primera y principal fue que no quería dejar ese lugar con un sabor amargo vinculado con algo que amo tanto como el buceo.
La segunda fue que la verdad no estaba de ánimo para ponerme a elegir otro destino en ese momento. No tenía espíritu para ponerme a cambiar nuevamente de país.
La tercera, menos profunda pero más práctica, tenía que ver con que me iba de viaje a París, Buenos Aires, Miami y Grand Turk y no tenía ganas de ponerme a armar un equipaje que era como de cuatro maletas, especialmente sin saber dónde iba a ser mi destino final.

Así que ya unos días antes de irme del primer lugar donde vivía (la cueva del gordo nefasto), y estando en Amman, mi amiga Mizette me consiguió una reunión con Rajae, uno de los dueños de un centro de buceo llamado Oasis Divers, que funcionaba dentro del hotel Mövenpick en Tala Bay, un área en el sur de Aqaba donde hay varios hoteles de lujo.
Mi reunión con este Rajae fue muy buena. Él necesitaba un instructor que hablase varios idiomas  para empezar a trabajar a mediados de junio y la verdad el sueldo era el doble que en el lugar anterior. Eso no quiere decir que fuese mucho pero estaba bien. Y ya les contaré los detalles de este segundo trabajo....

Los dos meses fuera de Jordania, fueron un tiempo de descanso, pasarla bien, ver familia y amigos y disfrutar estar en mi propia casa. La posibilidad de tener mi espacio, mis cosas y mis tiempos para hacer algo que disfrutase o para hacer nada.


La primera cosa que hice cuando llegué a Jordania, fue conseguir un depto para alquilar. Rajae se ocupó de conseguirlo en verdad y vi el lugar, e inmediatamente me imaginé viviendo ahí. Algo simple: cocina grande, baño y un dormitorio/living amoblado y bien en el centro de la ciudad. Esto ya fue un cambio enooooorme. Primero porque tenía la libertad de ir y venir a todos lados caminando y además era súper seguro.

Al principio no tenía nada más que los muebles originales que eran horribles. Parece que se esfuerzan por amueblar con las cosas más feas posibles (que ni siquiera son las más baratas) y las combinaciones de colores son impensables. Más allá que casi todo tiene dibujos de camellos, como si ya no hubiera bastantes bichos de esos en las calles... En fin.
Con el tiempo le fui poniendo un poco de onda, dentro de las posibilidades del lugar y lo limitado del buen gusto local. 
Para darles una idea la sala/dormitorio tenía un sofá cama de dudosa apariencia y otras dos camas que las pusieron juntas para dar la impresión de una cama King. Bue... basta decir que los colchones de las dos camas eran de diferentes alturas y por lo tanto, por más que estuviesen juntas, era dormir en una, dormir sobre la otra, o dormir transversal. Así que comencé a alternar las distintas modalidades hasta ver si encontraba una que fuera cómoda.
Los cubrecamas eran una cosa densa, marrón (parece ser el color favorito por allá) con unos arabescos camélidos difíciles de describir y ni un rastro de almohadas. Así que el primer día me fui a comprar al menos algunas almohadas y le puse encima a los colchones unos cubrecamas que dejaron limpitos pero que no sé bien para qué eran. Todos tenían una medida que no cubría la cama ni el sofá, así que como eran 6 cubrecamas me las arreglé para tapar lo que pudiese. Ah, la red para mosquitos era azul, así de paso no combinaba con nada...




Con el tiempo y algún sueldo cobrado, decidí aceptar finalmente el camellaje pero hacerlo uniforme y encontré en una especie de China Town un montón de alfombras finitas de distintos colores pero los mismos dibujos y las puse en el piso, las camas, el sofá, por todos lados y convertí las supuestas mesitas laterales de la cama "King varios niveles" en una ratona para poner la laptop o los pies arriba cuando miraba tele.También compré cubrealmohadas y otras cositas. Mi profe de árabe me regaló un espejo para la pared del dormitorio y listo. No quería tampoco invertir mucho porque ya sabía que era por unos meses solamente. Encontré una foto de mi dormitorio/living después de los cambios. Ya sé, no es gran cosa, pero les aseguro que mi casita se veía bastante más interesante, al menos para mí.




Otra cosa que me hizo sentirme más en casa, fue suscribirme a coach surfing. Lo había usado para ir a Israel (creo que les conté) y quedarme un par de días en Tel Aviv en la casa de un couch surfer. Publiqué mi perfil, diciendo cómo era mi casa, que podía alojar solamente a una persona por vez y que en mi casa no se podía ni fumar ni cocinar carne. Ya saben, no hay intercambio de dinero y si el huésped quiere puede ayudar en algo al anfitrión o regalarle algo. Pero no hay obligaciones.
Fue buenísimo estar en esa red porque tuve varios huéspedes que me permitieron volver a tener charlas interesantes, compartir experiencias de viajeros y salir un poco más, ya fuera para mostrarles Aqaba, ir a cenar, caminar, etc.
El primero fue Lukas, un vegetariano (vegan en realidad) que hacía varios meses que estaba viajando en su bicicleta por el Medio Oriente. El primer día yo me fui a trabajar y le dejé las llaves de la casa. Cuando volví me estaba esperando después de haber limpiado la cocina y el baño de mi casa. Fue una agradable sorpresa. Se quedó un par de noches que fuimos a comer falafel y dejó parte de su equipaje en casa, mientras se iba a Wadi Rum y Petra. Lo vino a buscar luego y se quedó otro día. Después vino un chef de Livia que estaba estudiando en Israel y se quedó un día y me trajo incienso, jabones, cosas para la casa. Me cocinó cocina vegetariana :). 
La siguiente fue Terry, de Bulgaria, que estuvo un par de días y la pasamos muy bien también. Luego Iris, francesa, madre hindú y padre belga. Divina Iris. Era como tener un hija ya que tiene 22 años y su madre es más joven que yo LOL.
Se quedó varios días, fuimos a bucear juntas, a cenar y a sacar fotos de noche por la ciudad. 




Y por último vino Pedro, el español que vive en Palestina, se quedó un par de noches, nos reímos a más no poder y tomamos unos tintos. Después yo me quedé en su casa en Hebrón junto a su amiga española y nos divertimos mucho.
Recibí muchos otros pedidos de alojamiento pero con mis viajes a Israel, Amman y Chipre no daba para recibir a todos pero fue una experiencia excelente.
Las charlas, el compartir experiencias, el ayudarse dando datos para viajar seguro, o simplemente el caminar con otra persona por la ciudad, me hizo mucho más fácil esta segunda etapa en Al Aqabah.
Claro, tengo que hablarles de este segundo trabajo también... pero eso será mañana. Ahora ya tengo que ir a dormir porque mañana temprano tengo ya actividades.
Les mando un gran abrazo a todos.















Tuesday, 29 May 2012

Cuando la realidad apalea los sueños...

Ok. Acá vamos de nuevo (ya las últimas entradas de este blog) y esta vez para hablar de cosas no lindas pero que merecen ser contadas pues, después de todo, tienen que ver con la razón por la cual me fui a pasar un largo tiempo a Jordania y me hicieron aprender muchísimo.

Deepak Chopra dice en su famoso (y muy interesante por cierto) libro ¨Las 7 leyes fundamentales del éxito¨, que cuando nos dedicamos a trabajar en aquéllo que hacemos bien y disfrutamos y que se supone es el don especial que trajimos a esta tierra, todo fluye y conseguimos lo que deseamos sin demasiado esfuerzo. Primero, porque amamos lo que hacemos. Segundo, porque estamos alineados con el Universo y nuestro propósito en esta vida.
Re lindo, Deepak. Pero claramente mi don especial y todo eso, no tienen nada que ver con el buceo.
No me malinterpreten, por favorrrrr! Amo el buceo y lo elijo sobre cualquier otra actividad (bue, digamos que empata con bailar tango). No soy la mejor buceadora del mundo ni la mejor instructora del mundo. Obvio. Pero buceo bien, lo disfruto, me hace sentir en un mundo de paz y armonía y cuando lo hago, créanme, no hay otro lugar o momento donde quisiera estar. Y cuando doy clases de buceo, ya sea a alguien que recién empieza o a un avanzado, disfruto con un placer indescriptible ver cómo superan un obstáculo, como empiezan a moverse con naturalidad bajo el agua o cómo se les ilumina el rostro ante el descubrimiento de un mundo y una sensación que para ellos era desconocida.



Siento que mi don o propósito o lo que sea, tiene más que ver con la enseñanza que con la específica enseñanza del buceo, sin embargo, cuando tuve que buscar trabajo pensé que juntar estas dos cosas que eran las que más disfrutaba (enseñar y bucear) era lo ideal.
Error. Error. Error. No porque no sea posible, sino porque mis primeras dos experiencias como instructora de buceo (ambas en Jordania) fueron super frustrantes y me quitaron las ganas. 
Obvio que ahora, si tengo la oportunidad, doy clase a amigos o gente que necesita más tiempo que otra para perder sus miedos o para lograr hacer alguna de las cosas necesarias para certificarse, pero la verdad que estos dos trabajos en Jordania me hicieron avivar que una cosa es trabajar gratarola y de onda, como lo hice en Grand Turk, donde la gente es más relajada, que tenerlo como obligación en un entorno hostil como el que me tocó.
Y allá voy con la primera parte.

Primera oportunidad de trabajo que me apareció en la página de PADI en el Mar Rojo, la acepté. Fue una locura porque yo nunca había estado en Jordania, no hablaba árabe y cuando el dueño del centro de buceo me dijo en Skype que Al Aqabah era un pueblo pequeño a orillas del Mar Rojo con excelente vida submarina, yo me quedé atrapada en eso de la buena vida submarina y me dije: cualquier lugar es bueno. Error error error. 

Pero no quiero enfatizar en las cosas que podría haber hecho mejor porque no tiene sentido. Lo que pasó, pasó como dice la canción y trato de no evocar los puntos específicos de mayores contratiempos. Recién ahora, un año más tarde, puedo relatar con un poco más de detalle cómo fue mi vida de enero a abril incluído en esa primera experiencia, sin que me provoque dolor de estómago (o ganas de ser contorsionista para poder darme a mí misma varias patadas en el culo...).

Empecemos porque Al Aqabah es un lugar deprimente, salvo por el buceo, y eso ya lo conté en los otros posts del blog. Si París es la ciudad del amor, New York la ciudad donde no alcanzan los días para hacer todo lo disponible y Buenos Aires la ciudad que no duerme, Al Aqabah es la anti-Paris, anti-New York, anti-Buenos Aires.  Sin embargo, yo siempre me las rebusco para encontrar algo lindo o estimulante en cualquier lugar. Pero Aqaba es un caso bien difícil.... 
Además yo ni vivía en la ciudad. El centro de buceo/hotelito estaba a 15 km de la ciudad (detalle que el dueño omitió en nuestras charlas y mails) y yo tenía un cuarto de  2 x 3 sin ventanas ni aire acondicionado ni baño privado. Tenía que vestirme y cruzar el área de la piscina a las 3 de la mañana si quería hacer pis. Todo es muy seguro ahí pero la verdad... es un garrón. Tampoco tenía una ducha en mi cuarto, así que tenía que usar las de los buceadores/as que son abiertas, así que me duché casi 4 meses siempre en biquini.

El lugar donde me contrataron (en realidad nunca vi un solo contrato ni para mí ni para nadie) se llama Aqaba Adventure Divers y los dueños son dos hermanos. Uno de ellos llamado Raid Abu Mafhouz, re normal, con quien se podía charlar, ver fútbol y tenía una actitud super positiva y que manejaba más la parte gerencial. El otro un gordo llamado Talal Abu Mafhouz que junta en su personalidad todo lo malo que uno se imagina de los hombres árabes y nada de lo bueno. Y como verán en la foto, ni siquiera lucía atractivo o atlético...





Para primera muestra ya bastan dos cosas que pasaron en la primera semana:

 1) Como yo no hablaba nada de árabe y Talal me dijo ya el primer día: Ni lo intentes. Te llevaría quince años aprenderlo... (sí, re macanudo), su hermano me dijo que todas las tardes, cuando los que vivíamos en el hotel nos juntábamos un rato a ver algo de fútbol (siempre partidos entre dos equipos del Medio Oriente que se imaginarán no es como ver a Boquita o el Barcelona o el City o cualquier equipo que sepa jugar...), podíamos hacer una clase de media hora y que en un mes y medio o dos me iba a sentir cómoda al menos para tener las conversaciones básicas que se necesitan en cualquier lugar. 
A cambio yo le di un par de ideas para mejorar el marketing del centro de buceo que era de terror. Aparentemente a Talal eso no le gustó y de un día para otro, su hermano desapareció. Me dijo que se había ido con su familia a Amman y estaría ahí unos meses. Nunca volvió al centro de buceo. 
2) A la semana de estar trabajando ahí, ya me había adaptado a cosas como el baño y la comida sin variedad y una vez por día. Lo que ellos llaman almuerzo pero es a las 5 de la tarde. También me había resignado a que el horario de trabajar arrancaba a las 8.30 de la mañana y se terminaba cuando el último loco de atar se le ocurría aparecerse a bucear. Eso podía ser a las 4 de la tarde o a las 8 de la noche. Pero lo que pasó fue que vino una argentina (Cecilia) a hacer un buceo de prueba (no conmigo sino con un tipo que a veces trabajaba en el lugar) y cuando terminó me dijo que este tipo la había invitado a cenar y si quería ir con ellos así charlábamos un rato. Obvio dije que sí. Al dia siguiente Talal me llamó para decirme que yo no debía socializar con las mujeres que venían a hospedarse en el hotel. Es decir nada de ir de shopping o a cenar o lo que fuera, porque (literalmente) ¨les sacaba a los otros empleados la posibilidad de tener sexo con ellas". (Sí, para los musulmanes son sagradas sus mujeres, pero las no musulmanas es como si fuera prostitutas)
Primero pensé que era una broma pero no. Para él, que sus empleados puedan acostarse con las turistas es como un bonus del trabajo y yo estaba interfiriendo.  Tampoco socializar con los huéspedes hombres, porque "en esta sociedad no está bien visto que una mujer salga con un hombre un día y más adelante con otro. Yo no tengo problema porque soy de mente muy abierta (sí, jajaja) pero si alguien se entera va a ser un problema". 
Tratando de contener la risa que me dio tan absurdo razonamiento y cuando me di cuenta que hablaba muy en serio, le dije que con respecto a socializar con hombres no tenía que preocuparse, ni él ni nadie se iba a enterar de lo que yo hacía de mi vida social.... (obvio que no entendió el sarcasmo). Y que con respecto a la noche anterior, cuando fui a cenar con el coquito ése y Cecilia, le iba a dar una información que seguramente él no tenía. Le dije que Cecilia era argentina y que los hombres argentinos son en general encantadores, divertidos y atractivos. Y por lo tanto el tipito que había ido a la cena, en una escala de 0 a 10, no raspaba ni un 2 para el gusto argentino. Que no se preocupase, porque estaba segura que ese tipo, ni aún estando en una isla desierta, podría haber tenido oportunidad con Cecilia. Y me fui a mi cuarto pensando un poco cómo iba a hacer mi trabajo sin socializar con nadie. Con el tiempo me di cuenta que era imposible.

Otras cosas se sumaron: la revolución en Egipto hizo que el turismo se desmoronara y nadie aportaba por el golfo, así que nada. En cuatro meses que estuve, solamente di cinco cursos y me tuve que aguantar unos cuantos árabes que no hablaban inglés y querían intentar bucear por primera vez en condiciones que PADI no admite ni por casualidad. Cosas que me daban temor ya que eran de mucha irresponsabilidad por parte del centro, pero Talal solamente pensaba en el dinero que él hacía, ya que los que trabajábamos para él solamente recibíamos un muy bajo sueldo básico y escasas comisiones tanto por cursos como por llevar gente a bucear. Talal permitía que gente que ni sabía flotar fuera a probar bucear, o que criaturas de 5 o 6 años intentaran lo mismo.... pero usando equipamiento para adultos... Increíble. 
Sumando a ello, yo era la única "fuera del mundo árabe" así que salvo el cocinero y un par de pibes de mantenimiento que hablaban poco inglés pero trataban de comunicarse conmigo (y yo con ellos en el básico árabe que comencé a aprender con una profe) todos hablaban árabe durante la comida o reuniones y eran tan boludos que decían algo de mí y me señalaban...

El único tiempo de felicidad para mí era cuando buceaba (siempre que no fuera con alguno de estos tipos que eran un peligro para sí mismos y para mí), cuando me iba a la ciudad a tomar un té con menta y fumar una shisha mirando partidos de futbol europeo o cuando me tomaba mis días libres para visitar algún lado lindo. 

La sensación de soledad y aislamiento era muy fuerte.  Por suerte, el segundo mes encontré a mi amiga Muzzayan, prima de mi profe de francés en Sofrecom, y mi vida mejoró mucho porque nos íbamos de charla y cafés o tragos al menos una vez por semana. Pero aún así, en el trabajo la padecía mucho. 

Con el correr de las semanas, Talal empezó a prohibirme socializar dentro del hotel. No quería que le diera mi dirección de email o Facebook a nadie. Me prohibió que ayudara a cualquier empleado a crearse una cuenta de mail o Facebook. La cosa no era solamente conmigo. Los empleados tenían prohibido poner fotos en FB e inclusive sacarse fotos con los huéspedes. Esto no aplicaba a mí, que yo hacía lo que quería en ese aspecto, pero eso fue incrementando la bronca de Talal, supongo. Me contrató fundamentalmente porque hablaba 6 idiomas y después no quería que hablase con nadie... Y yo, que soy medio boluda a veces, cuando no había trabajo de buceo, ocupaba mi tiempo reorganizándole el stock del centro, haciéndole planillas Excel con macros para mejorar su gestión y otras cosas por las cuales no recibía ni un mango extra del sueldo bajísimo que todos teníamos, mientras los árabes se rascaban bien lo que les permitía la túnica, sentados al sol, fumando como quien quiere morir de cáncer de pulmón ya mismo, tomando té con menta y mirando a las turistas en biquini y apostando quién se quedaba con quién (Nota aparte: nunca lograron ganarse a ninguna jajajjaa).

Mi amiga Muzzayan me preguntaba:- ¿Por qué no te vas de ese lugar de mierda? Vas a conseguir trabajo en cualquier otro lado. 
Pero yo me había comprometido a trabajar al menos cuatro meses y además Talal me dijo que me estaban tramitando el permiso de trabajo, me hizo ir a los exámenes de sangre y un montón de burocracia adicional (que yo pagué) y cuando vio que le creí, todo quedó en la nada. De hecho el trámite quedo iniciado pero no hizo nada más y cuando yo, muchos meses más tarde, ya estaba trabajando en otro lugar, me vino a ver para que declarase que no trabajaba más para él porque los inspectores de trabajo le reclamaban que pague el permiso o la multa por no haber cancelado el trámite. Quería llevarse mi pasaporte para hacer el trámite de cancelación... Sí, claro. Esperáme, gordo, que ya te lo llevo LOL.

En el último mes, todos los cursos que aparecieron, los dio él solamente para no pagarme comisión, así que gasté más plata que la que gané.

Lo único que me dio mucha satisfacción fueron mis alumnos. Zaidan (mi primer alumno de Open Water), Jude (una pre-adolescente divina que hizo su iniciación en buceo conmigo en contra de los deseos de su padre) y otros buceadores que conocí y me permitieron pasaron buenos momentos, como los españoles Noa y Joan que me hicieron reir muchísimo y con quienes nos íbamos de tragos a escondidas de Talal o Tali, una mina divina de Israel, que solamente para escandalizar al gordo, se despedía de mí con besos y abrazos y hablándome en un "argentino" perfecto que aprendió viviendo unos meses en Buenos Aires.


También la visita de mi querida amiga Mónica, que se alojó en el hotelito, y con quien nos fuimos juntas a Wadi Rum. Además fue tener familia conmigo por 10 días, hablando en castellano, riéndonos de todos los idiotas en sus caras, una especie de venganza por todo el tiempo que hablaban en árabe en mi presencia sin traducirme nada jajajaja. Cuando Mónica se fue, me pasé como una semana viendo el atardecer llorando y sintiéndome más sola que nunca. 

Un garrón. Pero bueno, pasó y en un mutuo deseo de liberarse uno del otro, terminé mi contrato inexistente con el gordo infame que no me dejó bucear en la última semana como castigo por haber ido al centro compartiendo el taxi con una yanqui que ahora estaba trabajando ahí, sin haberle pedido permiso. :) Esta yanqui me dijo que ella veía que al tipo le molestaba que los huéspedes preferían charlar conmigo y no con él, y en lugar de ver como una ventaja para que yo vendiera cursos o buceos, el tipo solamente lo veía como que él no podía controlar todo. Un boludo, bah. Igual era gracioso verlo cómo le gritaba a todo el mundo pero cuando su mujer venía al centro del buceo, bajaba la cabeza y le decía que sí a todo. Algo que pasa en prácticamente todas las familias ahí. El tipo se hace el malo pero la mujer lo tiene cortito.

No me dejó despedirme de nadie, ni hablar con nadie en los últimos cuatro días que estuve allí, pero igual saludé a los chicos de la cocina y mantenimiento que me ayudaron a conseguir taxi y me dieron una mano con el equipaje el día que me fui y que en su básico inglés me dijeron: "I miss Estela. I sad Estela goes. Talal not good man." con los ojos llenos de lágrimas.

Pero ustedes ya saben cómo siento que el karma opera en la vida todo el tiempo. Y en agosto, cuando volví a Al Aqabah, en un segundo intento de trabajar en lo mismo pero en otro lugar y borrar la imagen de mierda de los meses en ese primer trabajo, me enteré que todos los empleados del Aqaba Adventure Divers (divemasters, mantenimiento, cocina) hasta los que eran familiares de él, habían renunciado y ya estaban trabajando o en otros centros o en otros rubros. Todos con las bolas al plato del sistema dictatorial de este tipo, de la falta de claridad en sus negocios y de la forma que maltrataba a todo el mundo. Ahora le cuesta mucho conseguir alguien para trabajar que se quede más de dos meses y nadie de los que lo conocen quiere trabajar con él.
Por mi parte, yo aprendí mucho de mí misma, pero a un precio muy alto. Y me di cuenta que a veces, es bueno conservar algunos sueños como sueños. O tratar de hacerlos realidad en aquellas circunstancias que no les saquen ni un poquito de la perfección que tienen en nuestro corazón.

Los veo la próxima, con la segunda parte. Mi segundo trabajo en Jordan (que tampoco fue una cosa de locos de bueno) y un cambio de vida importante que ayudó a que hoy esté donde esté.
Los quiero un montón y los extraño, aún cuando los llevo conmigo no importa la latitud o la longitud que me albergue.

Sunday, 6 May 2012

¿Qué hacés, animal?



(Esta entrada fue escrita en noviembre del 2011, mientras vivía en Al Aqabah)


Tengo una serie de principios que serán los que evalúe, o mejor dicho, cosas que voy a requerir existan en el lugar que elija para vivir la próxima vez.
Una de ellas, por ejemplo, es el hecho que la gente no sea sucia. Que no tire la basura por todos lados como si la ciudad entera fuera un basurero. Si separase la basura para reciclar, sería lo ideal, pero si no, bueno... al menos que no ensucie alrededor.
La otra, que aproveche en lo posible los recursos naturales como el viento o el sol en lugar de contribuir a la polución.
La tercera, que uno pueda expresar públicamente el afecto, así como abrazarse y todo eso (que de eso ya hablamos en este blog hace tiempo...)
Otra, el respeto por los animales. No sé por qué últimamente encuentro en los lugares donde vivo que la gente ignora estas cosas con cierta arrogancia y hasta orgullo de hacerlo. Sí, definitivamente unos boludos.

Hoy y acá, particularmente, de las carencias indicadas anteriormente creo que la que más me molesta es la falta de respeto con los animales.
Algunos dicen que tiene que ver con algunos temas religiosos, como muchas cosas que tratan de excusar o explicar en estas tierras.
(Partamos de la base que el Corán dice: “Y para las mujeres son derechos sobre los hombres similares a las de los hombres sobre las mujeres. (2:226)” pero ya sabemos cómo son las cosas en la realidad).
La verdad que creo que tiene que ver con una falta de educación y con un desamor y respeto en general por los seres vivos. Además el Corán dice que los animales deben ser tratados con compasión y no ser abusados. También dice que no deben ser maltratados innecesariamente (y ahí viene la subjetividad del tema), que no deben ser “marcados” en la cara ni puestos a pelear entre ellos para entretenimiento. Al matar animales (para comer) tiene que ser con una espada bien afilada (qué tierno eso ...) y que la caza como entretenimiento no va. Pero como todo. Cada uno lee lo que quiere y lo interpreta cómo se le ocurre.

Ya sé. Es una opinión personal pero bueno, es mi blog, che.
Y no voy a volver a hablar de las ovejas que se matan en el Eid porque de eso ya hablé y son hábitos o tradiciones cuestionables pero allá ellos. O el no comer cerdo porque es sucio y se come su propia caquita (aunque el Corán dice más elegantemente que es porque es omnívoro y no herbívoro ....pero sin embargo, pueden comer pescado...)

También en otros lados hacen unas bestialidades que ni siquiera justifican con la religión como las corridas de toros, San Sebastian, los gallos de riñas y no sé cuántas porquerías similares que me hacen pensar por qué el ser humano considera que la inteligencia es lo que lo hace superior a los animales. No, flaco, lo que te hace diferente (y superior solamente si lo sabés usar...) es la capacidad de poder decidir ser un ser más evolucionado espiritualmente y actuar en consecuencia. Decidir entre hacer el bien o el mal... Pero ya me estoy yendo al carajo con el tema original de este post, como cada vez que me apasiono con algo.

Yo me refiero ahora al día a día. La falta de respeto o consideración diaria hacia los animales. Vamos por partes. Acá, en Al Aqaba, la gente no tiene mascotas en general. En Amman, sí, un poco más. Pero acá, no.
¿Por qué? Y, cosas de la interpretación del Corán, tradición, qué se yo.

No me voy a extender en muchos ejemplos. Vayamos a los clásicos. Hablemos primero de los perritos. Para el Corán son “ritualmente sucios” que no sabemos bien qué significa pero mi amiga Katja, la rusa que trabajaba conmigo, decía que seguramente es porque se lamen las bolas LOL. Pero bueno, las mujeres también son “ritualmente sucias” cuando están con el período y después del parto (40 días si tuvieron un nena y 80 días si tuvieron una nena...) y en este caso quiere decir que de ir a la mezquita, olvidáte, por ejemplo. Difícil entender entonces a qué se refieren con los perros, porque dudo que los perros quieran ir a la mezquita...

Los perros pueden estar en la casa para laburar: como guardianes o los perros que ayudan a los pastores. Y son re estrictos en esto de la ritual falta de limpieza al punto que en algunos lados fuera del Medio Oriente, cuando la policía en busca de terroristas entra a una mezquita les tiene que poner a los pobres ropes unas botitas para que no “contaminen” el lugar. Y los presos cuyas celdas han sido olfateadas por perros entrenados en busca de contacto con explosivos o cosas así, tienen derecho a ropa nueva y sábanas limpias y así siguiendo.

O sea los perritos, forget it. Me sorprendió no verlos en toda Al Aqabah y una o dos veces cuando vivía más cerca de la zona Sur escuché a unos ladrando pero la gente los apedrea como si fueran el diablo. Más allá que les tienen miedo.
Yo extrañé mucho el contacto y la familiaridad con los perros que solía tener en la isla, donde había unos 5 o 6 que venían a dormir al dock de la casa de la playa donde yo vivía y me acompañaban en mis paseos diarios. Durante el resto del día desaparecían hacia lugares donde pudiesen encontrar más comida (no tenían mucha onda con mi dieta vegetariana...). Así que me pasé meses sin contacto con perris hasta que en uno de los viajes a Israel, estuve en una casa donde el dueño tenía una perrita Lilu que tuvo que bancarse todos mis cariños interminables.


Pasemos ahora a los gatos. Y me refiero a los animales … por las dudas. Del otro tipo de gatos hablamos en otro post del blog...
Yo soy fan de los perros pero todo bien con los gatos. Me parecen lindos, independientes. Quiero decir que no soy anti-gato. Está todo bien con ellos. Bueno, estaba... Las cosas en al Aqabah cambiaron un poquito mis sentimientos hacia ellos. Por suerte al volver a Argentina, volví a mi estado de normalidad gatuna.
Pero los gatos de Aqaba... Por empezar tampoco son mascotas. Viven en la calle y por ende todos transan con todos y aparecen algunos gatos con unos colores rarísimos que nunca antes había visto. Pero el tema principal es que son salvajes mal, mal.
Como están siempre a la caza de cualquier tipo de comida, si uno está en un restaurante, en la parte tipo patio o terraza, tenés que estar a cuatro manos o hablando a los gritos para que se te dejen de joder. Primero se acercan y rodean la mesa y te miran, te miran, te miran. Si no les gritás un poco o hacés ademanes para que se vayan, se van a acercando de a poco. Primero se te suben a una silla o lo mejor que encuentren (la pared bajita al lado de las mesas, una maceta...) y si no lo rajás, se suben a la mesa. 



Y eso, si no les das nada. Si cometés el error de pasarles algo de comer, fuiste, porque entonces de alguna manera los demás se enteran y cuando te das cuenta tenés 12 gatos alrededor listos para saltarle al plato.



Al principio, cuando me mudé al centro de la ciudad, los veía en la calle y me parecían re lindos. Aún cuando en general están dentro de los volquetes donde se dejan las bolsas con basura, o directamente en la calle destrozando las bolsas que encontraban por ahí. Recuerden que dije que la gente es bastante sucia y deja basura por todos lados, pero en general los gatos prefieren las bolsas.



Hasta que una vez vi uno chiquitito, de unos pocos días, tal vez un par de semanas. Solito, pobre. Me acerqué para darle algo de comer, y el muy hijo de puta me amenaza con un rugidito de mierda pero que me hizo asustar mal. Listísimo para lanzarse sobre mi mano (la vacía porque la comida que tenía para él fue a parar a cualquier lado). Y ahí caí. Estos gatos son re salvajes y medio peligrosos y supongo que es también porque además de sobrevivir en la calle, la gente los trata como a ratas. Así que tomé distancia.
Sin embargo, empecé a observar que cada día me los bancaba menos. Cuando iba a tirar la bolsa de basura al volquete, siempre había varios por ahí y no me daban espacio para poner la bolsa porque andaban a los saltos medio rompiendo bolsas, medio matándose entre ellos. Un garrón. Perdía un montón de tiempo para dejar la basura y entonces empecé a observar cómo hacía la gente habitualmente para dejar cosas en el volquete.
¿Qué hacían? Simplemente tiraban la bolsa adentro sin mirar y que se jodan los gatos....



Y acá viene la reflexión de cómo uno va cambiando con las circunstancias y la parte más oscura va saliendo a la superficie... :)
En agosto pasaba y veía como los tipos tiraban las bolsas donde fuera en el volquete y pensaba: “Estos árabes son unos turros. No les importa nada de los bichos estos”. En septiembre, veía cómo los gatos esquivaban las bolsas y no podían evitar que me apareciera una semi sonrisa de satisfacción... En octubre, yo ya también tiraba las bolsas sin mirar mucho y sin importarme si había gatos o no en el volquete. Noviembre, ya le apuntaba a los gatos con las bolsas de basura, para ver si embocaba a alguno.... Ahí me di cuenta que ya tal vez era un buen momento para pensar en ir a vivir a otro lado....
Cuando uno empieza a adoptar los hábitos locales que van en contra de nuestra naturaleza, es una manera de tirar la toalla. De aceptar lo que no está bien y hacerlo propio.
Así que empecé a dejar las bolsas al lado del volquete y dejar que los gatos hicieran lo suyo. Digamos que quedamos en paz los unos con los otros: Yo no te emboco con la bolsa, vos no te me cruces. Y asi fue. Cuando ahora veo un gato, me cuesta creer que se comporte lo que nosotros consideramos “normal” pues, claramente, en la naturaleza está la adaptación al medio, y si uno vive entre gente que no te respeta, te agrede, etc. a todos nos sale de adentro el “gato de Aqaba” que está ahí agazapado.
Los dejo acá y después les sigo contando otras cosas.
Los extrañooooo.


Tuesday, 24 April 2012

Palabras, pelis, censura y silencio



Esto fue escrito en noviembre del 2011 :)

Mucho antes de venir por estos lados, ya me parecía interesante el idioma árabe. Por allá por 2001 pensé en estudiarlo pero al final me decidí por estudiar alemán. Aún así, los años siguientes, siempre siguió en mi cabeza esa idea de cuán interesante sería sumar a mi lista de idiomas extranjeros el árabe. Ya no pienso igual.
Mucho tiempo pensé que cuando alguien vive un tiempo en un lugar, si no aprende el idioma, es simplemente porque no tiene interés en integrarse o no le gusta la cultura, no se siente parte de ella ni quiere hacerlo. Sigo pensando lo mismo. Y aplica perfectamente a mi pérdida de interés por el idioma árabe.
Si bien he aprendido un poco y pienso seguir aprendiendo en las pocas semanas que me quedan de estar acá (detalles sobre eso en otra entrada del blog... je je ), la verdad es que no me importa mucho el hecho que hablo solamente un poco como para zafar. Todo gracias a Jacky Bedrossian, mi profesora de árabe que, además, hizo un librito bárbaro que me sirvió para salir del paso muchas veces.
Digamos que mi conocimiento alcanza para las conversaciones básicas, saludos, las cosas que necesito para comprar algo, para el trabajo y punto. Obvio que he adoptado algunas palabras y expresiones que están muy buenas y mezclo hasta sin darme cuenta en cualquier otro idioma sea castellano, inglés o lo que sea, pero en líneas generales no me interesa no entender lo que dicen y tener que hablar otros idiomas con la gente alrededor.
Pareciera que a la gente acá no le importa que los extranjeros entiendan. Más aún creo que les gusta no ser entendidos y aprenden el inglés que necesitan para tratar con turistas y lo mínimo. Lo hablan bastante cómico ya que no pueden pronunciar la “p” y dicen la “b” en su lugar.
Por ejemplo, la típica: “No broblem, blizzz” A veces lleva a confusiones también y a problemas, porque se suma también que tienen un orgullo a toda prueba, son exremadamente sensibles y están a la defensiva todo el tiempo, sobre todo los hombres. La comunicación es siempre un problema, inclusive entre ellos. Nunca esperan que la otra persona termine de decir lo que quiere y hablan uno encima del otro y a los gritos y entonces parecen que se están peleando todo el tiempo.
Es un idioma que no suena para nada suave, salvo en algunas canciones pero hablándolo a los gritos, digamos que menos suave todavía. De cualquier manera, tampoco lo hace fácil el hecho de que cada uno pronuncia diferente y que la escritura sea con caracteres diferentes. Pero bueno, basta de lamentarme. No me gusta y punto. Hablo lo que puedo y me alcanza. Y muchos carteles se entienden por los logos sin necesitar traducción ... :)



En la tele no hay problema. Tengo unos 400 canales de los cuales 380 son basura como en general en todos los países del mundo: canales de compra de todas las nacionalidades que se les ocurra, cadenas de noticias de varias naciones, muchos canales religiosos (musulmanes, obvio), varios de pelis de países del Medio Oriente y esos sí, todos en árabe sin una puta traducción, algunos canales que están también en todos lados con DW, TV5, BBC, un canal venezolano (que el dueño del departamento estaba re contento porque a mí me iba a gustar, ignorando el hecho de que es para los discuros de Chavez 90% del tiempo …. je je) y algunas otros de pelis internacionales con subtítulos en árabe. El único temita en las pelis viene con las imágenes que no se pueden pasar en Jordania. Supongo que esto se extiende a otros países árabes. Por ejemplo, los besos en los que se vea o se pueda imaginar que hay lengua involucrada... Esas escenas son eliminadas o salteadas en cualquier película. Me hace acordar a la peli Cinema Paradiso cuando cortaban todas las escenas de besos posibles... Lo mismo. Ni hablar cualquier otra cosa que venga como consecuencia de un beso. Obvio. Tampoco se escucha ninguna mala palabra así que los diálogos están llenos de huecos en la conversación porque cada vez que hay un “fuck” no se escucha nada . Como en algunos casos el corte de la escena se hace del beso o lo que sea que involucra una lengua es tipo preventiva, el resultado es que toman unos segundos antes y otros después y no se entiende un carajo de lo que está pasando.
Por ejemplo en la película “La boda de mi mejor amigo” en la escena en que Julia Roberts va a la glorieta a estamparle un chupón a su amigo en la víspera de la boda de éste, se ve cuando ella está con él conversando en la glorieta a unos dos metros de él y después cuando la novia de él (Cameron Díaz) sale corriendo, Julia Roberts detrás y detrás el tipo. No se entiende nada a menos que uno haya visto la versión no cortada de la peli.... De paso, acá también cortaron la escena en que el tipo le saca a Julia el anillo de compromiso que se le había quedado atascado en el dedo, con la boca. Eso de dedito dentro de la boca también es chancho y por lo tanto, censurado.
A veces, después de la 1 de la mañana, se les escapan algunos insultos pero muy rara vez...
Igual ya me acostumbré y si quiero ver pelis las bajo en la laptop y ya. “No hay broblema”
Es todo parte de la forma de comunicarse y adaptarse al código local.

Por ejemplo el tema de los nombres. Así como para nosotros los nombres árabes suenas todos parecidos, para ellos los nombres extranjeros también. O bien son parecidos o son difíciles de pronunciar o recordar. Por mucho tiempo, en este segundo centro de buceo, para el chofer fue muy difícil recordar o repetir mi nombre. Aparentemente Estela no es tan simple como siempre creí. Y bueno Decidió que me iba a llamar Sousan. No Susan, o Susana. No. Sousan que es el nombre de una flor acá en Jordania. Y el sobrenombre es Susu. Así que por un par de meses todos empezaron a llamarme Susu o Sousan. Al principio yo aclaraba: No, es Estela. Después fue más fácil aceptar el nuevo nombre. Acá es así. Es más fácil dejar de luchar con esas cosas. Katia, la instructora rusa, es Sara. Ahora parece que aprendieron y soy Estela de nuevo.
Al menos en el dive center. No así en el café donde les cuesta mucho entender mi nombre cuando hago un pedido y así las variantes son varias, como puedeN verificar en los tickets....



Este es ASTILA o algo así ...

 Y finalmente.... :)