Sunday, 6 May 2012

¿Qué hacés, animal?



(Esta entrada fue escrita en noviembre del 2011, mientras vivía en Al Aqabah)


Tengo una serie de principios que serán los que evalúe, o mejor dicho, cosas que voy a requerir existan en el lugar que elija para vivir la próxima vez.
Una de ellas, por ejemplo, es el hecho que la gente no sea sucia. Que no tire la basura por todos lados como si la ciudad entera fuera un basurero. Si separase la basura para reciclar, sería lo ideal, pero si no, bueno... al menos que no ensucie alrededor.
La otra, que aproveche en lo posible los recursos naturales como el viento o el sol en lugar de contribuir a la polución.
La tercera, que uno pueda expresar públicamente el afecto, así como abrazarse y todo eso (que de eso ya hablamos en este blog hace tiempo...)
Otra, el respeto por los animales. No sé por qué últimamente encuentro en los lugares donde vivo que la gente ignora estas cosas con cierta arrogancia y hasta orgullo de hacerlo. Sí, definitivamente unos boludos.

Hoy y acá, particularmente, de las carencias indicadas anteriormente creo que la que más me molesta es la falta de respeto con los animales.
Algunos dicen que tiene que ver con algunos temas religiosos, como muchas cosas que tratan de excusar o explicar en estas tierras.
(Partamos de la base que el Corán dice: “Y para las mujeres son derechos sobre los hombres similares a las de los hombres sobre las mujeres. (2:226)” pero ya sabemos cómo son las cosas en la realidad).
La verdad que creo que tiene que ver con una falta de educación y con un desamor y respeto en general por los seres vivos. Además el Corán dice que los animales deben ser tratados con compasión y no ser abusados. También dice que no deben ser maltratados innecesariamente (y ahí viene la subjetividad del tema), que no deben ser “marcados” en la cara ni puestos a pelear entre ellos para entretenimiento. Al matar animales (para comer) tiene que ser con una espada bien afilada (qué tierno eso ...) y que la caza como entretenimiento no va. Pero como todo. Cada uno lee lo que quiere y lo interpreta cómo se le ocurre.

Ya sé. Es una opinión personal pero bueno, es mi blog, che.
Y no voy a volver a hablar de las ovejas que se matan en el Eid porque de eso ya hablé y son hábitos o tradiciones cuestionables pero allá ellos. O el no comer cerdo porque es sucio y se come su propia caquita (aunque el Corán dice más elegantemente que es porque es omnívoro y no herbívoro ....pero sin embargo, pueden comer pescado...)

También en otros lados hacen unas bestialidades que ni siquiera justifican con la religión como las corridas de toros, San Sebastian, los gallos de riñas y no sé cuántas porquerías similares que me hacen pensar por qué el ser humano considera que la inteligencia es lo que lo hace superior a los animales. No, flaco, lo que te hace diferente (y superior solamente si lo sabés usar...) es la capacidad de poder decidir ser un ser más evolucionado espiritualmente y actuar en consecuencia. Decidir entre hacer el bien o el mal... Pero ya me estoy yendo al carajo con el tema original de este post, como cada vez que me apasiono con algo.

Yo me refiero ahora al día a día. La falta de respeto o consideración diaria hacia los animales. Vamos por partes. Acá, en Al Aqaba, la gente no tiene mascotas en general. En Amman, sí, un poco más. Pero acá, no.
¿Por qué? Y, cosas de la interpretación del Corán, tradición, qué se yo.

No me voy a extender en muchos ejemplos. Vayamos a los clásicos. Hablemos primero de los perritos. Para el Corán son “ritualmente sucios” que no sabemos bien qué significa pero mi amiga Katja, la rusa que trabajaba conmigo, decía que seguramente es porque se lamen las bolas LOL. Pero bueno, las mujeres también son “ritualmente sucias” cuando están con el período y después del parto (40 días si tuvieron un nena y 80 días si tuvieron una nena...) y en este caso quiere decir que de ir a la mezquita, olvidáte, por ejemplo. Difícil entender entonces a qué se refieren con los perros, porque dudo que los perros quieran ir a la mezquita...

Los perros pueden estar en la casa para laburar: como guardianes o los perros que ayudan a los pastores. Y son re estrictos en esto de la ritual falta de limpieza al punto que en algunos lados fuera del Medio Oriente, cuando la policía en busca de terroristas entra a una mezquita les tiene que poner a los pobres ropes unas botitas para que no “contaminen” el lugar. Y los presos cuyas celdas han sido olfateadas por perros entrenados en busca de contacto con explosivos o cosas así, tienen derecho a ropa nueva y sábanas limpias y así siguiendo.

O sea los perritos, forget it. Me sorprendió no verlos en toda Al Aqabah y una o dos veces cuando vivía más cerca de la zona Sur escuché a unos ladrando pero la gente los apedrea como si fueran el diablo. Más allá que les tienen miedo.
Yo extrañé mucho el contacto y la familiaridad con los perros que solía tener en la isla, donde había unos 5 o 6 que venían a dormir al dock de la casa de la playa donde yo vivía y me acompañaban en mis paseos diarios. Durante el resto del día desaparecían hacia lugares donde pudiesen encontrar más comida (no tenían mucha onda con mi dieta vegetariana...). Así que me pasé meses sin contacto con perris hasta que en uno de los viajes a Israel, estuve en una casa donde el dueño tenía una perrita Lilu que tuvo que bancarse todos mis cariños interminables.


Pasemos ahora a los gatos. Y me refiero a los animales … por las dudas. Del otro tipo de gatos hablamos en otro post del blog...
Yo soy fan de los perros pero todo bien con los gatos. Me parecen lindos, independientes. Quiero decir que no soy anti-gato. Está todo bien con ellos. Bueno, estaba... Las cosas en al Aqabah cambiaron un poquito mis sentimientos hacia ellos. Por suerte al volver a Argentina, volví a mi estado de normalidad gatuna.
Pero los gatos de Aqaba... Por empezar tampoco son mascotas. Viven en la calle y por ende todos transan con todos y aparecen algunos gatos con unos colores rarísimos que nunca antes había visto. Pero el tema principal es que son salvajes mal, mal.
Como están siempre a la caza de cualquier tipo de comida, si uno está en un restaurante, en la parte tipo patio o terraza, tenés que estar a cuatro manos o hablando a los gritos para que se te dejen de joder. Primero se acercan y rodean la mesa y te miran, te miran, te miran. Si no les gritás un poco o hacés ademanes para que se vayan, se van a acercando de a poco. Primero se te suben a una silla o lo mejor que encuentren (la pared bajita al lado de las mesas, una maceta...) y si no lo rajás, se suben a la mesa. 



Y eso, si no les das nada. Si cometés el error de pasarles algo de comer, fuiste, porque entonces de alguna manera los demás se enteran y cuando te das cuenta tenés 12 gatos alrededor listos para saltarle al plato.



Al principio, cuando me mudé al centro de la ciudad, los veía en la calle y me parecían re lindos. Aún cuando en general están dentro de los volquetes donde se dejan las bolsas con basura, o directamente en la calle destrozando las bolsas que encontraban por ahí. Recuerden que dije que la gente es bastante sucia y deja basura por todos lados, pero en general los gatos prefieren las bolsas.



Hasta que una vez vi uno chiquitito, de unos pocos días, tal vez un par de semanas. Solito, pobre. Me acerqué para darle algo de comer, y el muy hijo de puta me amenaza con un rugidito de mierda pero que me hizo asustar mal. Listísimo para lanzarse sobre mi mano (la vacía porque la comida que tenía para él fue a parar a cualquier lado). Y ahí caí. Estos gatos son re salvajes y medio peligrosos y supongo que es también porque además de sobrevivir en la calle, la gente los trata como a ratas. Así que tomé distancia.
Sin embargo, empecé a observar que cada día me los bancaba menos. Cuando iba a tirar la bolsa de basura al volquete, siempre había varios por ahí y no me daban espacio para poner la bolsa porque andaban a los saltos medio rompiendo bolsas, medio matándose entre ellos. Un garrón. Perdía un montón de tiempo para dejar la basura y entonces empecé a observar cómo hacía la gente habitualmente para dejar cosas en el volquete.
¿Qué hacían? Simplemente tiraban la bolsa adentro sin mirar y que se jodan los gatos....



Y acá viene la reflexión de cómo uno va cambiando con las circunstancias y la parte más oscura va saliendo a la superficie... :)
En agosto pasaba y veía como los tipos tiraban las bolsas donde fuera en el volquete y pensaba: “Estos árabes son unos turros. No les importa nada de los bichos estos”. En septiembre, veía cómo los gatos esquivaban las bolsas y no podían evitar que me apareciera una semi sonrisa de satisfacción... En octubre, yo ya también tiraba las bolsas sin mirar mucho y sin importarme si había gatos o no en el volquete. Noviembre, ya le apuntaba a los gatos con las bolsas de basura, para ver si embocaba a alguno.... Ahí me di cuenta que ya tal vez era un buen momento para pensar en ir a vivir a otro lado....
Cuando uno empieza a adoptar los hábitos locales que van en contra de nuestra naturaleza, es una manera de tirar la toalla. De aceptar lo que no está bien y hacerlo propio.
Así que empecé a dejar las bolsas al lado del volquete y dejar que los gatos hicieran lo suyo. Digamos que quedamos en paz los unos con los otros: Yo no te emboco con la bolsa, vos no te me cruces. Y asi fue. Cuando ahora veo un gato, me cuesta creer que se comporte lo que nosotros consideramos “normal” pues, claramente, en la naturaleza está la adaptación al medio, y si uno vive entre gente que no te respeta, te agrede, etc. a todos nos sale de adentro el “gato de Aqaba” que está ahí agazapado.
Los dejo acá y después les sigo contando otras cosas.
Los extrañooooo.


Tuesday, 24 April 2012

Palabras, pelis, censura y silencio



Esto fue escrito en noviembre del 2011 :)

Mucho antes de venir por estos lados, ya me parecía interesante el idioma árabe. Por allá por 2001 pensé en estudiarlo pero al final me decidí por estudiar alemán. Aún así, los años siguientes, siempre siguió en mi cabeza esa idea de cuán interesante sería sumar a mi lista de idiomas extranjeros el árabe. Ya no pienso igual.
Mucho tiempo pensé que cuando alguien vive un tiempo en un lugar, si no aprende el idioma, es simplemente porque no tiene interés en integrarse o no le gusta la cultura, no se siente parte de ella ni quiere hacerlo. Sigo pensando lo mismo. Y aplica perfectamente a mi pérdida de interés por el idioma árabe.
Si bien he aprendido un poco y pienso seguir aprendiendo en las pocas semanas que me quedan de estar acá (detalles sobre eso en otra entrada del blog... je je ), la verdad es que no me importa mucho el hecho que hablo solamente un poco como para zafar. Todo gracias a Jacky Bedrossian, mi profesora de árabe que, además, hizo un librito bárbaro que me sirvió para salir del paso muchas veces.
Digamos que mi conocimiento alcanza para las conversaciones básicas, saludos, las cosas que necesito para comprar algo, para el trabajo y punto. Obvio que he adoptado algunas palabras y expresiones que están muy buenas y mezclo hasta sin darme cuenta en cualquier otro idioma sea castellano, inglés o lo que sea, pero en líneas generales no me interesa no entender lo que dicen y tener que hablar otros idiomas con la gente alrededor.
Pareciera que a la gente acá no le importa que los extranjeros entiendan. Más aún creo que les gusta no ser entendidos y aprenden el inglés que necesitan para tratar con turistas y lo mínimo. Lo hablan bastante cómico ya que no pueden pronunciar la “p” y dicen la “b” en su lugar.
Por ejemplo, la típica: “No broblem, blizzz” A veces lleva a confusiones también y a problemas, porque se suma también que tienen un orgullo a toda prueba, son exremadamente sensibles y están a la defensiva todo el tiempo, sobre todo los hombres. La comunicación es siempre un problema, inclusive entre ellos. Nunca esperan que la otra persona termine de decir lo que quiere y hablan uno encima del otro y a los gritos y entonces parecen que se están peleando todo el tiempo.
Es un idioma que no suena para nada suave, salvo en algunas canciones pero hablándolo a los gritos, digamos que menos suave todavía. De cualquier manera, tampoco lo hace fácil el hecho de que cada uno pronuncia diferente y que la escritura sea con caracteres diferentes. Pero bueno, basta de lamentarme. No me gusta y punto. Hablo lo que puedo y me alcanza. Y muchos carteles se entienden por los logos sin necesitar traducción ... :)



En la tele no hay problema. Tengo unos 400 canales de los cuales 380 son basura como en general en todos los países del mundo: canales de compra de todas las nacionalidades que se les ocurra, cadenas de noticias de varias naciones, muchos canales religiosos (musulmanes, obvio), varios de pelis de países del Medio Oriente y esos sí, todos en árabe sin una puta traducción, algunos canales que están también en todos lados con DW, TV5, BBC, un canal venezolano (que el dueño del departamento estaba re contento porque a mí me iba a gustar, ignorando el hecho de que es para los discuros de Chavez 90% del tiempo …. je je) y algunas otros de pelis internacionales con subtítulos en árabe. El único temita en las pelis viene con las imágenes que no se pueden pasar en Jordania. Supongo que esto se extiende a otros países árabes. Por ejemplo, los besos en los que se vea o se pueda imaginar que hay lengua involucrada... Esas escenas son eliminadas o salteadas en cualquier película. Me hace acordar a la peli Cinema Paradiso cuando cortaban todas las escenas de besos posibles... Lo mismo. Ni hablar cualquier otra cosa que venga como consecuencia de un beso. Obvio. Tampoco se escucha ninguna mala palabra así que los diálogos están llenos de huecos en la conversación porque cada vez que hay un “fuck” no se escucha nada . Como en algunos casos el corte de la escena se hace del beso o lo que sea que involucra una lengua es tipo preventiva, el resultado es que toman unos segundos antes y otros después y no se entiende un carajo de lo que está pasando.
Por ejemplo en la película “La boda de mi mejor amigo” en la escena en que Julia Roberts va a la glorieta a estamparle un chupón a su amigo en la víspera de la boda de éste, se ve cuando ella está con él conversando en la glorieta a unos dos metros de él y después cuando la novia de él (Cameron Díaz) sale corriendo, Julia Roberts detrás y detrás el tipo. No se entiende nada a menos que uno haya visto la versión no cortada de la peli.... De paso, acá también cortaron la escena en que el tipo le saca a Julia el anillo de compromiso que se le había quedado atascado en el dedo, con la boca. Eso de dedito dentro de la boca también es chancho y por lo tanto, censurado.
A veces, después de la 1 de la mañana, se les escapan algunos insultos pero muy rara vez...
Igual ya me acostumbré y si quiero ver pelis las bajo en la laptop y ya. “No hay broblema”
Es todo parte de la forma de comunicarse y adaptarse al código local.

Por ejemplo el tema de los nombres. Así como para nosotros los nombres árabes suenas todos parecidos, para ellos los nombres extranjeros también. O bien son parecidos o son difíciles de pronunciar o recordar. Por mucho tiempo, en este segundo centro de buceo, para el chofer fue muy difícil recordar o repetir mi nombre. Aparentemente Estela no es tan simple como siempre creí. Y bueno Decidió que me iba a llamar Sousan. No Susan, o Susana. No. Sousan que es el nombre de una flor acá en Jordania. Y el sobrenombre es Susu. Así que por un par de meses todos empezaron a llamarme Susu o Sousan. Al principio yo aclaraba: No, es Estela. Después fue más fácil aceptar el nuevo nombre. Acá es así. Es más fácil dejar de luchar con esas cosas. Katia, la instructora rusa, es Sara. Ahora parece que aprendieron y soy Estela de nuevo.
Al menos en el dive center. No así en el café donde les cuesta mucho entender mi nombre cuando hago un pedido y así las variantes son varias, como puedeN verificar en los tickets....



Este es ASTILA o algo así ...

 Y finalmente.... :)





Sunday, 22 April 2012

A 10 minutos de taxi de la sonrisa ...

Recuerdo que en abril del 2011, trabajando para Aqaba Adventures Divers (sí, el centro de buceo del gordo nefasto :))), como mi permiso de trabajo no estaba listo (y de hecho, nunca lo estuvo...), el dogor me dijo que tenía que salir de Jordania al menos por un día para poder después pedir un permiso más extenso. Agregó que lo más fácil y rápido era ir a Eilat, Israel, que queda a solamente 10 minutos de taxi del centro de Aqaba.
Digamos que allí está la frontera, uno cruza y ya está. El plan era ir un sábado por la tardecita y volver el domingo a la misma hora para este lado.
Sin tener mucho tiempo de organizar nada, ahí partí para la frontera y después de tener que pagar una multa ridículamente alta por haberme quedado más de un mes en Jordania (algo así como un euro y medio por cada día y yo llevaba como 2 meses y medio de exceso ..... Una bocha de guita que yo llevaba conmigo de casualidad), dejé atrás una vida para empezar 24 horas de una vida nueva, o mejor dicho,  conocida pero imposible de tener en la ciudad donde vivía.
Todo tiene su recompensa en esta vida :) 





Cuando uno sale de Jordania para cruzar a Israel en el paso de Eilat, hay unos 200 metros o algo así, que uno camina entre un país y el otro. Parece como en las películas, cuando intercambian espías. Yo no sabía con qué me iba a encontrar, pero ya al llegar del otro lado lo primero que noté es que la gente sonreía otra vez!!! Más allá que todo está super organizado. Desde las flechas que van indicando por dónde caminar y qué hacer primero (seguridad, inmigración, aduana), todo bien iluminado, los empleados todos super correctos y todo  es muy seguro. Hay gente que se pone loca porque uno tiene que contestar preguntas sobre las razones por las que va a Israel, dónde vive, qué hace. En fin, todo lo que a uno le pregunta en Inmigración en cualquier lado pero en Israel te preguntan bastante más. 
La verdad, yo me sentí super bien tratada, siempre dije la verdad y ya está. Además no me lo tomo como una invasión a mi privacidad. Es un tema de seguridad y punto. 
Una agente de inmigración me preguntó por qué había decidido ir a trabajar y vivir en Jordania y no en Israel. Yo les contesté: Porque ni hablo hebreo ni soy judía. Y ella me contestó con un tono neutral pero una semi sonrisa que no pudo ocultar: Usted tampoco es musulmana, ni habla árabe...
Y la verdad, yo también empecé a preguntármelo. 

Así que, bueno, así fue. Una hora después que había salido de mi casa, ya me había tomado un taxi y estaba en el medio de Eilat que es re chiquito pero tiene todo. 
Imagínense, comparado con Aqaba, Eilat es Miami o algo así :))  

Por empezar, como les decía antes, la gente es super descontracturada, buena onda, afectuosa. Para mí fue sentirme otra vez en el "mundo real". Y disfruté ese día muchísimo. No tenía la menor gana de volverme pero, bue, había que trabajar.

Pero la verdad, eso sentó un precedente enorme en mí. En agosto, ya en mi nuevo trabajo, me pasé casi un mes trabajando sin tomarme ni un día libre, para juntar cinco días y hacer un viajecito. 
Esta vez fui a Tel Aviv y Jerusalén. 
Apenas crucé la frontera, e iba caminando esos 200 metros, tenía una sonrisa en la cara que no me podía sacar de ninguna forma. Era una sensación de felicidad de saber que unos pocos metros estaría nuevamente en Israel, disfrutando la libertad de estar con gente como yo, de vestirme como quisiera, donde la gente se puede abrazar y besar en la calle, algo que yo no veía y realmente extrañaba ver estando en Jordania.
En Eilat me tomé el bus para Tel Aviv, re feliz y con mucha expectativa.

Me conseguí lugar en la casa de un coachsurfer que me podía albergar por dos noches y después me fui a un hotel. El día que llegué nos fuimos con él, su novia y otras dos chicas a una manifestación donde hubieron más de 300000 personas protestando contra el alto costo de vida. Todo re tranqui, sin ninguna violencia. La gente iba con hijos chiquitos sabiendo que no hay ningún peligro. Hasta los canas manifestaban porque sus sueldos son bajos y no da para pagar lo caro de alquileres y demás. Fue una buena forma de empezar el viaje. 





Después de Tel Aviv, me tomé un bus y me fui a Jerusalén y caminé mucho. Pasé un par de horas al lado del muro haciendo meditación mientras la mayoría de la gente rezaba o dejaba papelitos pidiendo cosas. Es un lugar impresionante. 
Cuando vas ahí, te hacen tapar los hombros y el cabello y ni hablar si tenés una remerita ajustada. Te piden que te cubras para demostrar "respeto". Me suena más a que si las mujeres no se tapan bien, la mayoría de los tipos se distraen mirando mucho y no rezan ni a palos :) pero bueno, hay que seguir las reglas y yo me tapé los hombros y me puse un velo para cubrir el cabello porque yo seguía siendo una locarda que andaba por el Medio Oriente mostrando el cabello. 



Volví a casa con mucha más energía pero también fue difícil volver a los modelos islámicos que en Aqaba son más fuertes que en Amman u otros lugares. Pero siempre conservando esas ganitas de volver a Israel pronto. Y así fue.
La siguiente vez que tuve que salir por temas inmigratorios (sí, en este segundo trabajo tampoco hicieron el permiso de trabajo.... parece que es una tradición ya) me fui por dos días nuevamente a Tel Aviv y ahí aproveché para hacer "cosas bien de ciudad". Ir a la peluquería, ir a comer a un buen restaurante, ir a un shopping. Poder tomarme el tiempo de conversar con la gente.

Después, en noviembre, encontré que necesitaba tramitar un certificado de antecedentes policiales o su equivalente para empezar a hacer las cosas para mi siguiente permiso de trabajo, esta vez ya en el Caribe. Como en Jordania no hay representación argentina (ni embajada ni consulado), las opciones eran: Egipto (que ya se estaban agarrando a los palos otra vez), Siria (ni hablar .... habrá que esperar unos cinco años con suerte para visitar ese país porque se siguen matando mal mal), Israel o los Emiratos (que sale bastante carito). 

Así que allí partí otra vez para mi cuarta visita a Israel. Esta vez incluyó un parte de Palestina también ya que había albergado en casa a un coachsurfer español que da clases de matemáticas en la universidad de Palestina y me había invitado a ir a su casa donde vive con otra española. Así que en este viaje hice mi trámite en Tel Aviv, de allí me fui a visitar primero Haifa (el lugar más lindo que vi en Israel) y de ahí con unas lluvias tremendas me fui a Hebron en Palestina, vía Jerusalén. El tiempo estuvo horrible pero me fui con los españoles y un par de palestinos a Belén a bailar la primera noche a lo que ellos llaman "una disco cristiana" y la pasamos bárbaro. Es raro, porque en Palestina hay cristianos, judíos y musulmanes. Los judíos y musulmanes odiándose de una manera visceral y tratando de convencer a todo el que está dispuesto a escuchar, que Palestina es de ellos y no del otro.
Empiezan que en tal año era nuestra y ellos se la robaron. Que en tal otro la recuperamos y después esos chorros la volvieron a ocupar... y si uno los deja seguir hablando, llegamos a Moises y no se termina más. Así que yo a todos les decía: sí, sí, sí, sí. Y listo. A los fines prácticos tanto para entrar a mezquitas como a sinagogas, lo mejor es decir que uno es cristiano y ahí nadie te jode. Si no, si sos musulmán los soldados israelíes te revisan hasta las cavidades. Si sos israelí, los musulmanes te escupen (sí, te escupen...) y se arma cada bardo que te la encargo.
Además en Hebrón están los musulmanes más rígidos. Todas las mujeres tapadas y en los restaurantes y cafés hay un salón para los hombres y otro que ellos llaman "para familias" donde van las familias y las parejas o las mujeres solas. 
Yo fui con el gallego a ver un partido del Real Madrid a un café y nos mandamos, obvio, para la parte de familias pero el dueño no tenía tv para ver el partido ahí, así que hizo una excepción y me dejó ir al salón de los hombres. Unos veinte tipos que estaban tomando licuado de manzana o té con menta (de alcohol ni hablar...) y fumando shisha, nos miraron como si estuviésemos profanando un templo. El gallego y yo tomando tecito y comiendo papas fritas que nos trajimos de otro lado porque en los cafés no venden comida, y éramos los únicos dos que gritábamos al televisor durante el partido.

Al día siguiente me fui de paseo a Belén todo el día y realmente todos esos lugares valen la pena. Una muy buena energía y tanta historia y cosa mística que uno se siente que está en otra época.

El trámite que hice en Tel Aviv, incluía que tenía que ir a buscar nuevamente el certificado con un mes después así que en diciembre fui a hacer mi quinto viaje a Israel y pasé un par de días muy lindos. Esta vez fui de Eilat a Tel Aviv en avión y el vuelo fue más corto que el tiempo que estuve en el aeropuerto entre el interrogatorio que me hicieron por haber estado en abril en Egipto unos días, y que me desarmaron toda la mochila y le pasaron reactivos a cada puta partecita para ver si había estado en contacto con explisivos. Muy correctos los de seguridad que eran todos rusos y, como se imaginarán, no sonríen ni mirando a Olmedo. 
En Israel hay casi ocho millones de habitantes y entre ellos hay más de un millón de rusos que inmigraron a partir de 1989 y están por todos lados.
En este último viaje (bueno, último por ahora...je je) a Israel, aproveché en Tel Aviv y fui a una clase de tango de una argentina muy famosa que todos los profesores y bailarines conocen. Todo el que va a Tel Aviv y disfruta el tango, va a alguna de sus clases. Su nombre es Silvia Rajschmir y fue lindísimo estar ahí, aprender, bailar y hasta participar de la celebración de cumpleaños de uno de los alumnos. Acá también, Silvia y yo éramos las argentinas. El resto, dos israelíes y como doce rusos, que bailaban muy bien.






En fin, esos cinco viajes fueron una hermosa experiencia y una gran sorpresa pues no esperaba encariñarme tanto con un país que siempre sentí muy lejano y sobre todo al que siempre temí ir por los constantes conflictos bélicos. Supongo que luego de vivir en Jordania y acostumbrarme a estar rodeada de países en quilombo constante, el estar en Israel fue como un oasis donde me sentí muy segura y cuidada.
Sumemos a eso la comida riquísima, los hombres bellísimos, la riqueza cultural,  y sobre todo la calidez de la gente (más el haber disfrutado un poquito del tango) les podría decir que fue como estar en Argentina por un ratito.

Y así pasan los días....

Y sí, mis queridos todos. Pasó la primavera, pasó el verano y yo en el medio del trabajo, la idea ya sólida de cambiar de lugar y otros temitas más que ya les iré contando, fui escribiendo a medias las cosas que iban pasándome y pasando en general en mi Medio Oriente. Y fueron quedando en una carpeta de borradores con la idea "cuando me haga un rato empiezo a subir los comentarios al blog". 
Y los días fueron pasando. Y yo queriendo más dormir que escribir. O tratar de encontrar alguna cosa que me diera así, un ataque de endorfinas en el medio de la vida en Al Aqabah. Pero no. Nada pasaba. O mejor dicho, pasaban cosas minúsculas, de todos los días que valían la pena como para escritas, descriptas y disfrutadas con ustedes. Pero la verdad, mi ánimo no estaba muy para encontrarle el lado divertido y ponerme a escribirlas más que a medias. 

Y eso hice. Fui escribiendo un poco para mí y ahí fueron apilándose, incompletas y con un aire de tristeza que parecía poco apropiado para subirlas al blog. Y nada. Cuando me di cuenta ya era diciembre y me dije: "Ahora que voy a pasar dos meses en Argentina voy a tener tiempo para ya poner al día el blog y cerrar ese capítulo de mi vida..." 
Pero no, el tiempo pasó y hasta ahora no me hice ni mi espacio ni mi momento para seguir... Pero hoy sí. Llegó la hora de agregar aquellas historias que me faltaron contar y poder cerrar la puerta de este blog que tanta compañía me hizo en todos esos meses (casi un año) de Jordania.

Se preguntarán: ¿Y ahora cómo va a hacer para escribir lo que pasó en tres meses? Bueno, no. Claro que no voy a escribir todo, sino aquellas cosas que me sorprendieron (bien o mal) y que creo ameritan un lugarcito en éste, mi rejunte de anécdotas charladas en porteño, para que se sientan un poquito más cerca de esa tierra tan lejana donde, vaya uno a saber por qué, se me ocurrió ir a pasar un tiempo que fue difícil pero que me enseñó mucho. Sobre todo de mí misma.
Y arrancamos en un ratito, nomás...







Wednesday, 21 September 2011

Y me quedé con las ganas ...

¿Se acuerdan que estaba esperando el fin del Ramadan, alias el Eid, o más precisamente Eid al-Fitr, para ver Aqaba vestida de fiesta? Bueno, todavía estoy esperando.... Y no porque el Ramadan siga, porque en realidad terminó sorpresivamente el 30 de agosto cuando todos esperaban que terminase el 31. De repente, el 29 a la nochecita todo el mundo andaba diciendo que al día siguiente no se ayunaba... 
La verdad, me entristeció un poco, porque como ya les dije, disfrutaba esto del silencio y las calles tranquilas sin gente hablando a los gritos y dejando suciedad por todos lados pero bueno...
La cuestión es que tenía expectativas por ver cómo celebraban el fin del Ramadan y me encontré con ...  nada.
Ni desfile, ni fiestas, ni celebración, ni joda en la calle, ni música, ni baile en Aqaba. La gente va a visitar a sus familiares y a ponerse al día con la comida parece... 
Eso sí, nadie trabaja por unos cuantos días (bueno nosotros sí). Todos se van a algún lado tipo de mini vacaciones, entonces a Aqaba se viene mucha gente de Amman a hacerse el finde largo y trabajamos mucho porque la gente se mandó a venir no tanto a bucear como a hacer jet ski y andar en banana-boat y otras cosas así..
Increíble cómo la gente gasta dinero en cantidades increíbles acá en esas pelotudeces. No podía creer cuando vi un recibo por un grupete de 10 pibes que en un saque se gastaron en efectivo 700 euros para salir en 5 jetskis por 15 minutos. Se gastaron un sueldo de acá en 15 minutos ... 
Otros se divirtieron en la playa, tomando sol o jugando voley. Va fotito. Ya sé parece raro pero no... Es la vestimenta para jugar voley también. No es cómodo pero es lo que hay...

En fin. La cuestión que de festejo ni hablar. Se vio solamente en que los negocios estaban cerrados por varios días, algunas empresas daban promociones tipo 2x1 como la empresa ZAIN de celulares e internet dio, por ejemplo recargas de tarjeta promoción por esos días y cosas así. Pero de hacer algo divertido, olvidáte.
Me enteré también que el 6 de noviembre (el décimo día del último mes del año islámico que este año cae el 6 de noviembre....), se va a celebrar un segundo Eid que se llama Eid al-Adha donde se conmemora la voluntad de Abraham (o sea Ibrahim en árabe) de amasijar a su hijo Ismael (alias Ismail) como un acto de obediencia a Dios, pero Dios vio que Ibrahim se lo había tomado re en serio y dijo bueno.. bueno, tampoco la boludez e intervino y dijo, ok, ya vi que estás a full con la fe y a mí me re va si en lugar de matar al pibe, matás a un carnero.


Entonces se celebra matando a los pobres animalitos (que nada tienen que ver con las huevadas que la gente se melonea en nombre de los libros sagrados) y la carne se divide en tres partes. La familia conserva una tercera parte de la cuota, mientras que otro tercio se da a los familiares, amigos y vecinos, y la otra tercera parte se da a los pobres y necesitados. O sea todo el mundo (árabe) se pone al mango con el colesterol acuchillando a las pobres ovejas y atragantándose con los bichos propios y los regalados.


Según me contaron por acá, no es muy agradable el espectáculo porque mucha gente mata las ovejas así en la calle y deja los restos tirados por todos lados. Un asco.... Pero ya lo presenciaré en ese momento, habiéndome tomado el correspondiente Reliverán para evitar la náusea....


Los veo dentro de un ratito... hablando de sacrificios, me tengo que ir a hacer mi hora de descanso en la playita... besos a todos.





Eid al-Fitr,
Eid al-Fitr,

Monday, 19 September 2011

Un feliz rincón de Buenos Aires en Jordan


Si bien tengo unas cuantas entradas preparadas para el blog, hoy necesito poner ésta que estoy escribiendo a pocas horas de haber regresado del Festival de Tango de Jordan. El segundo que se hace aquí, organizado por el estudio de tango llamado The Tango Studio creado y dirigido por una pareja de jordanos, Mohammad y Dareen, que recibe un grupo numeroso de adictos a nuestra música rioplatense que va creciendo día a día en la capital del país.

El año pasado, el festival se repartió en milongas y clases y paseos en Amman, Jerrash, Petra y Wadi Rum. Muchísima gente vino de muchos países de Europa. Este año vino menos gente debido a la situación política de los países que nos rodean. Ya saben, la gente se asusta bastante pensando que les va a tocar algo por estar en un país vecino... Lo de siempre.
Si tengo que resumirles la experiencia de este festival, es super fácil: fueron los cuatro días más felices que he pasado en Jordania desde que he llegado. Una gente extraordinaria, que ama el tango y disfruta aprender y bailar. Muchos de ellos, excelentes bailarines, otros entusiastas estudiantes y todos apasionados por nuestra danza. Cada uno cuando me preguntaba de dónde era y yo le contestaba que era de Argentina, me decía: - Ah, entonces sos una gran bailarina de tango!. Y yo le contestaba: No! Soy una amante del tango, que no es lo mismo.... Porque es la verdad. No tengo mucha continuidad con mi práctica de tango (algo que tengo que cambiar empezando por mudarme a algún lugar donde la gente baile....y pasarme un par de meses enteros en Buenos Aires tomando clases y practicando diariamente ) y eso hace que cometa errores y además no progrese demasiado en mi nivel, pero igual disfruto mucho bailando y aprendo en cada clase y cada oportunidad que tengo.
Sumado a los estudiantes de este estudio donde se mezclan jordanos, con ingleses, canadienses, ucranianos y otros, había personas de otros países que vinieron para el festival específicamente. Entre ellas una española divina que trabaja en la embajada de España en Etiopía y su hija que vive en España. Marisa y María. Y por supuesto los profesores invitados que eran los que daban los talleres especiales del festival: Leo Calvelli y Eugenia Usandivaras, una pareja de argentinos que viven en Italia.
Acá con Mohammad y Dareen que me hicieron sentir tan como en casa durante todo el festival y con muchas ganas de volver a Amman a participar de sus clases y milongas.





Todo estuvo armado de una manera divertida y cálida. Los dos primeros días con clases a la tardecita en el estudio y a la noche milongas en dos hoteles muy lindos de Amman. Al comienzo de las primeras clases de cada día, me pidieron que ayudase a traducir porque los profes argentinos hablan muy bien francés pero con el inglés andaban menos seguros así que di una mano en eso hasta que la traductora más oficial llegaba (una colombiana adorable) y Leo, después de la primer clase, ya me dijo que había disfrutado mucho las traducciones que yo hacía porque le daba la libertad de expresarse en una forma re porteña y sabía que yo podía interpretarlo y pasarlo al inglés tal cual. Esas cosas que uno entiende al toque pero que es difícil explicar a otro que habla español pero es otro español.

Ya a los 15 minutos de encontrarnos con Leo y Eugenia era como haber estado tomando clases con ellos desde siempre. Se estableció ese vínculo de onda que se da entre gente que vive afuera pero conserva el humor familiar tan nuestro.

Ellos ya habían estado para el Festival del año anterior y son muy queridos por la gente del estudio.

Luego el viernes a la mañana, parte del grupo se quedó en Amman y el resto fuimos a continuar la segunda parte del Festival en Wadi Rum. Un desierto a 35 kilómetros al norte de Aqaba. Hermoso lugar en el que yo ya estuve hace unos meses cuando Moni vino y en el que uno puede quedarse a acampar. Detalle importante sobre este campamento donde estuvimos que se llama Jabal Rum Camp. Acá pueden ver nuestras carpas que van desde las más simples con dos camitas con sábanas, frazadas, toallas, etc. hasta las super cool con cama matrimonial y baño adentro. Los baños en este campamento (para los que nos tocaron carpas no "en suite", están muy buenos con montones de duchas y toilettes, todo muy limpio con agua caliente. Todo bien. No todos los campamentos son así. Los hay más simples, donde las instalaciones son más modestas y además no se puede hacer ruido, escuchar música, etc.

La tercera y cuarta milonga se realizarían allí pero ya no más clases.
Llegamos cuando ya era de noche, comimos una cena muy buena y nos asignaron las carpas. Después nos fuimos a tomar duchas y prepararnos para bailar. Un detalle: Había un grupo de franceses que estaban bailando (bue, bailando... intentando bailar música árabe que es parte del entretenimiento del campamento...).
Cuando se terminó, se sentaron todos alrededor y nosotros que no éramos ya más de 6 o 7 parejas de baile, salimos a bailar tango y los franceses nos miraban así con esa falta de expresión tipo cara de vaca que ve pasar el tren... (o podríamos decir cara de perro que se lo están culeando...) lo cual era un poco incómodo porque nos sentíamos como ratas de laboratorio.
Así que Leo paró todo y ofreció una clase de tango a los franceses. Primero ninguno se animó así que nos pusimos a invitarlos con cierta presión a que salieran a la pista a intentarlo al menos, utilizando desde métodos sutiles de convencimiento (¨miren que buena oportunidad de probar los primeros pasos de tango con profesores venidos de Argentina....¨), hasta la pública humillación, como en mi caso, de arrodillarme frente a un francés y suplicarle delante de su esposa que me concediera el honor de hacer sus primeros pasos en el tango conmigo.... Obvio que lo hizo je je
Y bailamos unas horas. Muy loco bailar en un lugar donde alrededor hay beduinos y camellos, en el medio del desierto con el cielo más estrellado que vi en mi vida . Teniendo que cambiar los tacos por zapatillas porque hay arena sobre la pista por todos lados. Pero muy lindo. El sábado fuimos a la mañana a hacer un recorrido en jeep por la reserva que yo ya conocía pero estuvo bueno hacerlo con todo el grupo. Era arena roja. Divertirse como en el colegio en viaje de egresados. Reirse de boludeces. De todos, de uno, de lo que ves. Todo muy relajado.
Acá los profes argentinos Eugenia Usandivaras y Leo Calvelli (dos divinos y con los cuales me sentí como si los conociera de toda la vida...), bailando sobre la arena para la hinchada ...

Volvimos, almorzamos, todos muertos de calor y sueño porque la noche anterior nos quedamos hasta re tarde con Leo y Eugenia que juntamente con las españolas me han hecho reir hasta las lágrimas y el dolor de estómago. Creo que nunca me he reído así estando en Jordania. Nos hemos pasado horas charlando, contando chistes mientras nos tomábamos unos tragos aguados y fumando narguille después de las milongas, de esa manera que uno solamente puede hacer cuando comparte el idioma, el humor y esos códigos locales porteños mezclados con los madrileños. Fue genial. 




Esta mañana fui yo la primera que se fue. En el campamento había un grupo de franceses que venían en bus a Aqaba y se ofrecieron a traerme porque el resto del grupo se volvía a Amman. Fue difícil dejar a mis compañeros de milonga y de risas. Pero lo hice con mucha alegría y agradecimiento. Realmente disfruté tanto estos días, que ahora sé que quiero y necesito vivir mejor y más feliz estos meses que me quedan acá. No puedo aceptar menos.

Me di cuenta que vine acá para disfrutar el buceo y ni siquiera estoy buceando lo suficiente porque estoy mucho más tiempo fuera del agua que dentro de ella, simplemente porque estoy haciendo muy bien el trabajo de organización y papeleo del dive centre, entonces quieren que siga haciéndolo...

Casi no estoy enseñando a bucear. Y no es lo que me hace feliz. Entonces como dicen acá Khalas! Suficiente. A bucear más y si no, me voy antes de lo previsto. Más buceo y a buscar más oportunidades de viajar más a Amman u otros lados donde pueda bailar tango, desde ahora hasta el momento que me vaya a París en mi camino a Buenos Aires. Yo creo que si uno toma una decisión de cambiar su vida, de dejar atrás su hogar, sus afectos, una parte tan fuerte de su corazón para ir detrás de algo que desea y que es visceral como es para mí el buceo y la vida al aire libre... y no lo hace, de qué vale el cambio? Así que … bueno, nada. A bucear, a bailar tango, a viajar más por acá hasta el momento de despertar en el medio de la noche sabiendo cuál es el próximo destino. La vida es para mí un día por vez. Pero de ese día tenemos que hacer lo mejor. Aquello que nos llene el corazón.

Cuando buceo siente el corazón pleno. Cuando bailo siento el corazón pleno. También cuando me río a carcajadas. Cuando estoy con la gente que amo. Cuando viajo. Cuando me tiro entre mis almohadones en mi casa de Buenos Aires y respiro ese olor a ¨mi lugar¨. Cuando escribo. Cuando enseño y/o aprendo, especialmente idiomas.

Releo lo que escribí y me siento bendecida. Mi corazón está pleno en muchos casos. Tengo que aprovechar todas esas oportunidades.

Aquí, en Al Aqaba, el lugar que elegí este año para vivir, astutamente o en una elección hecha como el culo en la desesperación de encontrar pronto un trabajo y olvidarme de un amor destructivo, como sea. De todas esas cosas puedo bucear, escribir, bailar sola, viajar un poco, ponerme las pilas para aprender más árabe. Ok. A hacer eso entonces. Lo más posible. Lo mejor posible.

Que de siete cosas, son dos bien y tres más o menos. Y las otras tres (reirme a carcajadas, disfrutar mi propio hogar y estar con quienes amo) ya vendrán cuando esté en otros lugares pronto, pronto. En Beirut en octubre, en Francia cuando tal vez vea a Marcela y Liliana de pasadita, o en Madrid visitando a Pato o a Alejandra o a Alejandro, en la isla, o Miami y :) en Argentina el mayor tiempo posible hasta mi próximo trabajo.
Bueno, obvio, ustedes pueden acortar este tiempo de espera rompiendo el chanchito y viniendo a visitarme.... Siempre hay lugar para uno, y dos si nos apretamos un poco. Ya saben.Par de fotitos del Festival y demás, y después les mando el link de Facebook cuando tenga las demás.

Sunday, 28 August 2011

Y se acerca el fin de Ramadan



Y ustedes se preguntarán varias cosas. .¿Y a mí qué? ¿Y eso qué es? Y otras cosas más... Bueno, no importa. Ya van las respuestas pero como tiene muchas cosas lo separo en tres partes:
La teoría:
El Islam (etimológicamente algo así como aceptación, rendición o sometimiento) se basa en cinco pilares (o seis para algunos) a saber: 1) Solamente hay un Dios y Mahoma fue el último y más importante de los profetas (fíjense que no dicen que fue el único...) 2) La oración 3) Compartir los recursos con los necesitados 4) El ayuno de Ramadán 5) Ir a la Meca al menos una vez en la vida.
Ramadán es el noveno mes del calendario lunar, con lo cual cada año (en el sistema que usamos nosotros, o sea el calendario gregoriano) cae un poco antes. Este año comenzó el 1 de agosto y termina el 30 o 31 de agosto dependiendo de si se ve o no la luna ese día (sí, eso es medio raro y depende del Hemisferio y cosas así...). Al final del Ramadán se lo llama Eid y hay festichola y cosas por el estilo de las cuales escribiré cuando las viva acá la semana próxima, que será probablemente el único momento divertido en el año en Aqaba, donde entiendan que acá el concepto de “divertido” es totalmente relativo. Digamos que bailar 3 temas de salsa y tomar un daiquiri es como si fuese el Carnaval de Rio en este pueblo …. bue...sigamos...
Lo que se supone que los musulmanes deben cumplir en Ramadan es ayuno en el sentido de no comer ni tomar ningún líquido desde que sale el sol y hasta que se oculta pero además otras cositas como por ejemplo, no tener malos pensamientos, no putear, si alguien los ofende, comérsela (sí, suena a contradicción decirlo de esa manera...), ser más generosos, etc. Tampoco pueden tener sexo entre el amanecer y el atardecer, ni masturbarse. Algunos defienden que se puede fumar, otros que no. Está en discusión. Ya sabemos que cada uno interpreta los libros sagrados como se le ocurre... Pueden bañarse y enjuagarse la boca y la nariz pero toda el agua que entra tiene que salir. Nada de hacer trampa ni tragarla, ok? Tampoco pueden siquiera pensar en cortar el ayuno, así que si alguien se zarpa y piensa: Uy, como me clavaría unas empanadas de choclo o un choripán... Fue. Es lo mismo que si hubiera comido.
Hay excepciones. La gente muy anciana, o con mala salud, la gente viajando o con trabajos muy pesados. Esos pueden no ayunar. Las mujeres durante la menstruación tiene que detener el ayuno. Lo mismo las que estén en la cuarentena posterior al parto. En ambos casos tienen que hacerlo después. Cualquier persona que corte el ayuno en el medio del Ramadan (tipo que coma o tome líquido un día, o tenga sexo, o basta que piense en cortar el ayuno, paga multa... Tiene que hacer el kaffárah. Un mes de ayuno extra. Je je. Eso te pasa por cortarlo, hermano. Hubieras aguantado hasta la caída del sol y listo. Ahora te morfás un mes más... de nuevo irónicamente usado el término morfás...
Las alternativas a esta compensación son “liberar un esclavo” o “alimentar 60 pobres”. Vos elegís...

Cómo afecta el Ramadan a la gente por acá:
La cosa es que lo que observé este Ramadan es que unos cuantos lo arrancaron con toda la energía y a la semana ya estaban pidiendo pista. - No, que hace calor y necesito agua... No, que me siento débil... Lo que sea. Igual, los que dejaron el ayuno o nunca empezaron igual usan la excusa del Ramadan para trabajar poco y dicen: No, ahora con el Ramadan está difícil trabajar.
Todos los negocios tienen un horario especial. Abren tipo un par de horas a la mañana y cierran hasta las 20 horas. Ahí abren de nuevo hasta las 23.
Acá vemos el cartel en la compañía de celulares e internet Zain, diciendo que a partir del 10 de agosto van a atender de 9 a 4 de la tarde y después de 9 a 11 de la noche. Obvio no lo hicieron, cambiaron a que después del 17 de agosto iban a atender de 20.30 a 22.30. Acá es así, peor que la informalidad latina...



En el medio, no anda ni el mono en la calle. Y después del atardecer hay un par de horas donde todos se juntan en las casas a comer. Es la hora del Iftar, la comida después del ayuno. Y después a la calle. Es como si la ciudad estuviese muerta durante el día y de pronto todos salen con energía.
Se supone que en el Iftar deben comer unos dátiles y algo liviano, pero algunos se mandan morfando como chanchos y eso no es precisamente mucho lo que el Corán dice.. Se supone que debe ser algo tranqui.
Además acá la gente, que tiene bastante represión en la mayoría de las áreas de su vida, usa la comida como una forma de auto satisfacción bastante importante. Les sacás el morfi y agarráte...

Cómo me afecta a mí: A mí me re va el Ramadan. Por varias razones. Primero que yo soy bastante “ayunadora”. Así como hay gente que tiene onda con la comida, yo tengo onda con el ayuno. Yo ayuno durante Yom Kipur, durante la Pascua y también durante el mes de Ramadan. Esto último lo hago desde el Ramadan del 2007. En estos últimos 3 años me tocó en el verano del Hemisferio Norte que no es lo mismo que es medio largo. En Grand Turk los días eran bastante largos y ahora acá además hace bastante calor también. Pero a mí no me cuesta no comer durante todo el día y solamente tomo agua cuando tengo que bucear porque la deshidratación es peligrosa en el buceo pero todo bien. Además me encanta esto de andar por la calle y que no haya nadie hasta las 8 de la noche. Todos encanutados en las casa. La ciudad se ve más linda sin la gente. No sé por qué (sí, ya sé, piensan que soy medio insociable y es cierto...) pero no saben qué garrón es ver tanta gente todo el tiempo en todos lados. Después de unas semanas de estar acá, ver bocha de gente con túnicas y gorritas que te miran raro porque tenés el pelo suelto ya no parece exótico. A veces te dan ganas de llenarles la cara de dedos. Otras da igual. Así que una vacación de un mes de no ver a nadie en la calle es bárbaro. La ciudad está hermosa así vacía, calma. Los edificios se ven más lindos y, por supuesto, está todo más limpio porque como ya les dije la gente es bastante sucia y tira toda la basura a la calle. Entonces durante el día que todos estás re guardados, la ciudad está mejor que nunca.
Vean acá qué paz...
Por otro lado, me siento bárbaro físicamente porque está bueno para el cuerpo pues desintoxica (siempre y cuando después del atardecer uno sea coherente y coma sanito...), se duerme mejor y hasta uno piensa mejor. Los orientales la tienen clara con los ayunos. Es una buena práctica pero eso lo podemos charlar otro día.
Además en unos días termina y ahí viene la parte que está buena y por eso quería pasar un Ramadan acá. Van a ser los únicos 3 días que voy a encontrar algo divertido para hacer en Aqaba además del buceo. Por ahora mi espíritu sigue en el Ramadan meditando varias veces por día, sobre todo para aguantar a los clientes árabes que vienen al centro de buceo con un humor que te la encargo porque ayunando y sin tragar ni su propia saliva (literalmente).
En la primera semana del Ramadan, cayó uno con un humor tremendo quejándose que el día anterior había venido a las 6.30 de la tarde y estaba cerrado. Cuando paró de gritar, le dije buenas tardes y le expliqué que el horario de cierre era a las 17.30 y que, ocasionalmente, estaba abierto hasta más tarde. Siguió gritando como un psicópata, mitad en árabe, mitad en simio y le dije que bajara el volumen y me dijo, en medio de unos guturales sonidos: Perdóneme, pero lo que pasa es que estoy ayunandoooo!!! (mirando de reojo los dos Pico Dulce que yo tenía sobre el mostrador). A lo cual le contesté. - Yo también estoy ayunando y ni soy musulmana ni le estoy gritando. Así que tranquilito o llamo a Seguridad. Y con esa actitud, el ayuno no le va a dar ningún punto con Allah, le aseguro.
Me miró con cara de: ¨Questo cabecita negra complicanno tutto¨ y se fue ofendido. Seguramente a comerse un falafel a escondidas je je.
Los dejo por ahora, porque el sol ya bajó y me esperan unos tomatitos re lindos, jugo de naranja y un par de baklawas con tanto almibar que me van a dejar los dientes pegados... Vuelvo en un par de días a contarles otras cositas.